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El principio de Pareto aplicado al espacio

Escrito por MiniMamiS 13-11-2016 en Minimalismo. Comentarios (0)


Seguro que habéis oído hablar de esta ley o principio, también conocido como la ley del 80-20, que originalmente describía como el 20% de la población era propietaria del 80% de la tierra. Hoy en día se aplica en muchos ámbitos de economía y organización (el 80% de las ganancias se deben sólo al 20% de los clientes, o para realizar el 80% de las tareas importantes necesitas solamente el 20% de tu tiempo de trabajo..). Hace poco leí su aplicación con los espacios que despejas y reorganizas, aconsejando que ocupes un 80% del mismo y dejes vacío un 20%. 

Parece fácil pero...es un hecho que cuando consigues un cajón vacío ya estás pensando con qué lo vas a llenar. Sin embargo puede ser muy útil mantener ese 20% según donde lo tengas y visualmente, por ejemplo al abrir el armario, no dará sensación de agobio. Algunos sitios donde se puede aplicar y obtener beneficios son:

- En la cómoda de la ropa del bebé podrías dejar libre un cajón, e ir poniendo allí algo de ropa de la talla siguiente para tenerla a mano y no perderle la pista. En cuanto saques algo que ya no le cabe, pasas la ropa nueva. 

- En el armario puedes dejar vacío un estante, o una parte de las perchas, así el resto de la ropa colgada la podrás mover mejor para coger lo que buscas.

- Los estantes con adornos también se benefician de no tenerlos a rebosar..de hecho aquí aconsejaban lo contrario: dejar un 80% de espacio libre (tener un adorno) así es más fácil de limpiar y visualmente es más agradable.

- El perchero de la entrada o sitio similar para dejar los abrigos y demás: si empiezas a poner unas chaquetas encima de otras, no encontrarás la que buscas en un momento dado (y se acabarán cayendo). Deja siempre una percha libre, y en el resto que sólo haya una cosa colgada por percha.

- El baño: estantes, cajones y armarios también deberían estar al 80% de su capacidad (o menos), ya que solemos comprar productos de aseo antes de que se acabe el anterior, así habrá sitio para guardarlo y tenerlo a mano cuando se necesite. El espacio de la bañera para gel y champú también debería ocuparse mínimamente, luego es un rollo sacar 20 botes para poder limpiarla...

- La cocina: si dejas ese 20% de espacio libre en despensa, nevera y congelador podrás encontrar los alimentos más fácilmente y cogerlos sin tener que sacar cosas que estén delante. Además así los tendrás controlados y será más difícil que te caduquen o que compres cosas que ya tenías porque les perdiste la pista... 

- La agenda: sea en papel o electrónica, es importante que sea realista en cuanto a las tareas que apuntas para hacer en un día...es imposible que cada hora tenga algo apuntado (sobretodo si es una tarea que necesitará más tiempo), además si la hoja de la agenda está a tope de notas y tareas apuntadas, puede que lo importante pase desapercibido. Así que si tenías pensado hacer 7 cosas, déjalo en 4. El domingo planifica la semana de manera que los primeros días anotes 4-5 tareas, pero jueves y viernes los dejas vacíos (o sólo con un par) por si has tenido que posponer alguna. Y deja un día libre (el 20% de la semana :)

- El bolso: las mamis nos hemos despedido de los bolsitos pequeños en los que llevabas una carterita, el móvil y unas llaves, y normalmente somos más de maxibolsos, sobretodo si trabajas. Hay que intentar no llevarlo a tope: pesará demasiado y no encontrarás nada.. Marca un contenido fijo con lo realmente necesario y si el bolso para ese día es  más grande, no metas más cosas.

- La maleta: si vas a viajar se puede llenar la maleta al 80% en vez de a tope, así tienes espacio para traerte algún recuerdo.

Se me ocurren muchos otros ejemplos para aplicar este principio: los estantes con libros, cualquier armario con cajones, el maletero del coche, las cajas para guardar juguetes en la habitación de tu peque...

Y tú? En qué otros espacios se te ocurre que se podría adoptar esta proporción? Qué otras cosas o situaciones no deberían estar al 100%?

ALiCaduLa

Pautas para la vuelta al cole...maternal

Escrito por MiniMamiS 24-09-2016 en Organización. Comentarios (0)

El fin de la baja maternal es otro de los momentos en que hay que reorganizarse y adaptarse. Aunque a muchas mamis nos apetece volver al trabajo (aunque sólo sea por relacionarse con más gente y dejar de hablar en diminutivo..), suele ser fuente de bastante estrés, ya que se suman las tareas propias del bebé y la casa, que ahí seguirán por hacer, con las del trabajo (y para dedicarte a cada grupo vas a tener la mitad de tiempo, porque ahora una parte importante del día estarás trabajando).

En el trabajo

Cada trabajo tiene sus pros y sus contras, lo importante siendo mami es que no te ocupe más horas de las necesarias, aunque eso depende del tipo de trabajo que hagas. En este sentido hay tres posibilidades:

- Que trabajes en algo que no implica llevarse trabajo a casa: enhorabuena! disfrútalo, y no te lo lleves mentalmente a casa. Si no se puede adelantar fuera del sitio de trabajo, no vale la pena.

- Que tu trabajo no tenga hora final definida y/o siempre implique adelantar trabajo en casa, porque eres autónoma y tienes un negocio propio, o trabajas para una gran empresa con un cargo importante y tratas con clientes que tampoco se ciñen a un horario hasta las 5, por ejemplo.

- Que tu trabajo en principio sí conlleve adelantar una parte en casa, pero con una mejor organización del tiempo podría evitarse (o minimizarse). Aquí me incluiría yo, que soy profesora, aunque muchas veces por mucho que hagas siempre hay cosas que adelantar fuera del centro o fuera de horas de clase (depende de si te toca ser tutor, tienes algún cargo, o todas las clases que das son nuevas..)

En este último caso (aunque también valdría para el segundo) las recomendaciones serían:

- Asignar un espacio para las tareas dentro del horario de trabajo: a primera hora es cuando se recomienda hacer alguna tarea importante, antes de que tengas la primera reunión, o la primera clase (en mi caso). Después si sabes que tendrás algún otro hueco, haces otra. Hay que planificarse la semana para ver de cuantos huecos dispones y asignarles las tareas más importantes.

- Respetar los descansos: la media hora del almuerzo debería ser sagrada, nada de llamar a tal cliente o adelantar algún otro asunto, porque esas cosas no se suelen hacer en 5 minutos...al final te quedas sin descanso. Muchas veces se adelanta más mandando un mail.

- Evitar la "paradoja de la perfección": es positivo querer hacerlo lo mejor posible, pero si se busca demasiado la excelencia, nunca se acabaría una tarea. En mi caso, para preparar una clase hay tantas fuentes de información (libros, internet..) que se eternizaría..(y ahora no tenemos tiempo para eso.) Si tienes un trabajo creativo o de este estilo, hay que saber parar.

- Sobre todo, la clave está en priorizar tareas y respetar el horario laboral: estate allí al 100% y adelanta todo el trabajo posible, pero cuando sea hora de irse, se acabó.

En casa

Antes de ser mamá, el momento de salir del trabajo suponía una tranquila alegría porque sabías que ibas a tu casa a descansar, sólo te tenías que ocupar de un par de cosas, como la comida o la cena (y si te apetecía, si no, pues nada) y todo iba a estar como te lo habías dejado (más aún si vivías sola).

Pero ahora eres víctima de lo que se denomina la segunda jornada laboral...sales del trabajo y antes de llegar a casa ya estás cansada pensando en todo lo que hay que hacer..La clave es delegar y simplificar todas las tareas que puedas, para que cada día no tengas que hacer de todo.. Ahí van algunos consejos de minimami:

- Planifica un menú para dos semanas de comidas y cenas y cíñete a él, así no tendrás que pasarte el día pensando en ello (y darte cuenta de que te falta algún ingrediente para ese día y, por lo tanto, tendrás que pasar por el súper..).

- Esto quizás implique meterte un rato a cocinar para tener algunos platos ya preparados, por ejemplo un día del fin de semana o alguna tarde libre, pero es más eficiente que tener que hacerlo cada día. Y a veces simplemente no hay otra opción: yo salgo a las 3 y tardo media hora en llegar a casa.. así que, o tengo la comida hecha, o directamente meriendo... El día que hagas algunos platos, haz de más para congelar y solucionar varias comidas.

- Haz una gran compra semanal (o incluso más espaciada, si tienes sitio para almacenar los productos). Puedes pedir que te la lleven a casa, o hacerla por internet, y ese tiempo que te ahorras.

- Concentra todos los recados que puedas en un día: ir a comprar en distintos comercios, pasar por correos, ir al banco, poner gasolina,... Intenta reservar un rato un día en vez de tener que salir cada día para una cosa. También es buena idea que los establecimientos estén próximos, para poder hacer los recados sin perder tiempo en desplazamientos.

- Todo aquello que tenga opción on line, adoptalo: hacer las gestiones bancarias por Internet es uno de los mejores ejemplos. Además los bancos tienen un horario bastante incompatible con los de casi todo el mundo ( y encima habrá cola..). También podemos incluir hacer algún tipo de compra, pedir citas médicas o de algún otro tipo, etc..

- Plantéate seriamente contratar a alguien para limpiar a fondo la casa periódicamente. Con un día a la semana ya se nota mucho, y piensa que ahora se ensucia todo más fácilmente y hay más trastos por medio que recoger. Así no llegará el tan ansiado día de descanso y pensarás: "sí, pero hoy toca limpieza..."

- Respecto a los "trastos" y demás objetos de casa, la idea es tener menos cosas, así habrá menos que recoger, limpiar, lavar... La ropa es uno de esos objetos que quitan mucho tiempo en mantenimiento, así que hay algunas cosas a considerar. 

- Usa ropa de tejidos naturales, aguantan mejor la jornada. Si es sintética y no transpira, la sudarás fácilmente y a mitad del día tendrás que cambiarte, generando más ropa que lavar. Evita también prendas que necesiten tintorería o tejidos que se arruguen fácilmente (en mi caso no planchamos nunca..la verdad, no sé cuándo lo haríamos..)

- Si llevas algún tipo de uniforme para trabajar (o lo que se denomina "dress code" : hay que ir con traje, por ejemplo), puede ser una ventaja: no hay que pensar qué ponerse por las mañanas. Si no es el caso, créalo tú: piensa 4 o 5 conjuntos para ir al trabajo y asígnales un día (como el menú semanal), así no perderás tiempo con el "notengonadaqueponerme". También vale para tu peque, decide su ropa para la semana con antelación.

- Asigna un día semanal para algunas tareas, como poner lavadoras (tranquila, que no te quedarás sin ropa..a veces se tiene ropa para pasar un mes sin ponerla), así el resto de la semana no estás pensando si tendrías que ponerla o no..libera tu mente de tareas!

- Y sobre todo, no olvides que no estás sola en esta aventura: más que nunca, ahora toca repartir tareas con tu pareja y ser consciente de hasta dónde puedes llegar. Si hay alguna cosa que no se puede hacer, se deja sin hacer. Recuerda que es mejor ser minimami que supermami.

Feliz vuelta al "cole"!

Y tú? Como te organizas tu día? Hay alguna tarea que has dejado de hacer sin ninguna consecuencia grave? Algún truco de organización?

 ALiCaduLa

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Un día a la semana para mejorar

Escrito por MiniMamiS 29-11-2015 en Organización. Comentarios (0)

En mi trabajo voy con dos libretitas para apuntar lo tengo que hacer. Una es la agenda, donde apunto las citas o tareas con fecha, y otra es una libreta para anotar cosas que tengo que hacer en algún momento. Esas cosas no las pongo en la agenda porque, para empezar no es muy grande y no cabrían todas. Además los expertos en organización aconsejan que en la agenda solo te pongas las citas (con día y hora concretos) y es cierto que las tareas las solemos apuntar cada semana, pero sin un momento concreto para hacerlas (al final se quedan sin hacer..)

Hay tareas que tarde o temprano tendrán una fecha (devolver aquello que te dejó una amiga para tu bebé y ahora lo va a necesitar porque está embarazada, organizar bien la ropa de tu peque porque ya ha llegado el frío, pensar en regalitos o alternativas para la Navidad que ya está ahí..)pero hay otras que te gustaría hacer para tu bienestar y nunca les va a salir una fecha (cómo sacar ropa que ya no usas o tirar cosas que ya no quieres, cambiar esa bombilla de la lampara de la mesilla, llevar el trabajo preparado con unos días de adelanto...) Son cosas que si no haces no va a venir nadie a pedirte explicaciones, pero tú sabes que si las haces estarías mucho mejor. Sólo hay que buscarles un hueco..¿mejor cada día una tarea?..no quedan muchas horas en un día para segun qué cosas.. ¿mejor todas de golpe un día al mes?..quizás hay que esperar demasiado tiempo.. ¿y una vez por semana?

También te gustaría encontrar huecos para tus hobbys, o algún hábito que te gustaría instaurar, y, cómo no, planificar bien los propósitos del año próximo, que ya está ahí. La frecuencia con la que se deberían hacer algunas cosas cambia: para muchas debe ser diariamente (como beber agua nada más levantarse, lavarse los dientes...) pero para muchas otras, he descubierto que una vez a la semana basta para incluirlas significativamente en tu vida.

A lo mejor como propósito te has planteado ahorrar. Ese objetivo es muy amplio y tiene que reflejarse en tareas más concretas. Algunas de esas tareas se podrán hacer diariamente (por ejemplo, no tomar el café en la cafetería sino llevarte un termo al trabajo, o la comida en un tupper), y otras pueden hacerse un día a la semana, como no gastar nada ese día. Parece poca cosa, pero en un año (52 semanas) suma más de un mes sin gastar.. Si recuerdas aquello de 'no comprar nada nuevo en un mes' parecía mucho tiempo si se lograba, y sólo se refería a adquirir cosas materiales.

O quizás te gustaría tener tiempo para tí, para variar..Puede que sea demasiado escaparte todas las tardes, pero un día a la semana es más factible. Y lo notarás.

Así que, si ya estás elaborando tu lista de buenos propósitos y concretándolos en varios minicambios, quizás con reservar un día semanal para hacerlos obtengas resultados. Y luego te apetezcan más de un día.

Mis propuestas favoritas para hacer semanalmente

Estas son algunas cosas que más me gusta hacer (o que me he propuesto) un día a la semana:

- El día sin gasto. Como explicaba anteriormente, se trata de no gastar nada ese día. ¡Aquí sí que no se puede ni poner gasolina! así que yo intento o tener el depósito surtido o que sea un día que no trabajo. A veces es mejor que sea un día de trabajo porque si estás muy atareado no tienes tiempo ni de ir a por chicles. A veces es mejor que sea un día del fin de semana porque te lo pasas tranquilamente en tu casa, o que sea domingo, que está todo cerrado.

- Un día sin móvil. Si lo proponéis, la mayoría de la gente admite que no podría, por eso me parece un buen minicambio para conseguir pasar menos tiempo pendiente de la tecnología. Hay que empezar a mirar más allá de tu pantalla (y no tropezar con la farola..). Un día sin móvil puede resultar muy liberador. Se puede incluir un día sin tele, o un día sin entrar en las redes sociales o el mail. Si es todo el mismo día, casi que mejor ;)

- Un día de juegos. Pasar una tarde jugando con tus peques también puede tener hueco una vez por semana. Puede ser al aire libre (hacer una excursión, bajar a la playa a coger conchas..) o pasar la tarde jugando a juegos de mesa. La idea es pasar tiempo auténtico con ellos, porque también pasan los días y no encontramos ratos de entretenimiento con los peques. Lo ideal sería que ellos escogieran la actividad y se puede aprovechar y  no usar el móvil ese día, así todos contentos.

- El día de no hacer nada. Qué tentador para las mamis (y no  mamis), ¡y qué difícil parece también! Somos demasiado multitarea, y si tenemos una tarde libre nos buscamos algo que hacer.. Estaría bien pasar, al menos medio día, sin hacer nada. Y nada es nada, no aprovechar para hacer otra cosa. 

- El día sin quejas. Está muy de moda también el intentar no quejarse, cosa que la mayoría hacemos de manera automática y no nos damos cuenta de que envía un mensaje negativo a nuestros pensamientos que no nos ayuda en nada. Vamos, que quejarse no nos libera, si no que nos pone de peor humor. Por supuesto no es fácil, a la mínima que te fijes ya te has quejado por algo, así que empezar por un día parece más asequible.

- Un día para tirar cosas. Si has seguido algunos consejos de sacar de tu casa cosas que no necesitas, te habrás juntado con un montón de trastos que tirar. Seguramente la gran mayoría los tiraste el mismo día de limpieza, pero luego siempre quedan cosas, o dejas una caja para ir metiendo lo que vas descubriendo que tampoco quieres. Al final esa caja o bolsa parece formar parte de la decoración de tu casa...hay que ponerse un día ya! Un día a la semana baja los trastos que se hayan roto o que hayas desenterrado en la última revisión. Ahora que vienen navidades también se incluyen juguetes viejos o rotos, porque seguro que entrarán algunos nuevos.

- Una actividad nueva. Las aficiones, o visitar algún sitio que no conoces de tu ciudad, o probar una clase nueva del gimnasio, o jugar en serio con tu peque...son "tareas" que vamos posponiendo, por la rutina y esperando encontrar un hueco. Busquemos ese hueco un día de la semana, como una cita obligada y a disfrutar. Además las novedades enriquecen el día a día.

- Contactar con los amigos. Los quehaceres diarios hacen que pasen las semanas viendo sólo a tu tribu y a la gente del trabajo, y pasan los meses sin saber de tus amigos. Un día a la semana se puede reservar un ratito para llamar a alguno si vive fuera, o escribirle un mail (o en papel..qué ilusión!). Un wassap aún necesita menos tiempo. Si vive en tu ciudad, lo ideal sería quedar en persona (sin móviles por medio, claro)

- Pasar tiempo a solas. Esto lo leí en un libro y me pareció un consejo estupendo, hay que hacer de esto un hábito. Al menos una vez por semana hay que conseguir tener un rato para ti misma, así reseteas tu mente, te alejas de las obligaciones diarias (que ya sabemos que son muchas..) y te centras en tus cosas (no las cosas de tus hijos y de tu casa, sino en tus cosas). El libro recomendaba media hora al día, pero ese tiempo se pasa muy rápido..cuando has empezado a conectar con tus pensamientos ya se ha acabado tu momento.. Si un día a la semana nos tomamos una mañana entera o una tarde, cunde mucho más. O quizás podemos tener las dos cosas: media hora al día, y un buen rato otro día ;)

La lista puede ampliarse según los deseos de cada una, seguro que tienes muchas ideas que se podrían incluir aquí. Además hay actividades compatibles: puedes hacer en el mismo día una actividad nueva y no usar el móvil, o pasar tiempo a solas y que sea el rato de no hacer nada.

Quizás ya tienes medio diseñada tu lista de buenos propósitos, así que espero que te sirva el enfoque de 'una vez a la semana' para algunos de esos cambios. Yo ya estoy pensando en ello también, pronto os contaré mi propuesta divertida intentar para cumplirlos.

ALiCaduLa




Reconquista tu tiempo libre: delega

Escrito por MiniMamiS 30-10-2015 en Organización. Comentarios (0)

Conseguir más tiempo para hacer todas las tareas se ha convertido en un objetivo generalizado, pero sobre todo cuando te conviertes en papimami. De repente hay muchas más cosas que hacer y el día sigue teniendo 24 horas (incluso parece que menos porque no eres tan eficiente...duermes poco, hay que adaptarse a las nuevas rutinas, etc..)

Para intentar hacerlo todo existen varias estrategias: hay que organizarse bien,  intentar ser eficiente, se puede optar ser multitarea (nada recomendable) y otra posibilidad es reducir esa lista de tareas.

El riesgo de intentar reducir la lista de tareas es que, como hay tareas que no se pueden eliminar (sobre todo las nuevas añadidas relacionadas con tu bebé) al final se acaban eliminando las actividades personales, como tus hobbies y proyectos (al menos durante una larga temporada). Para no sacrificar el bloque de las tareas personales en favor de las tareas obligadas, hay otra estrategia que debemos practicar y es delegar.

Delegar es más bien una habilidad, y se debe entrenar porque no todo el mundo sabe hacerlo (sobre todo las mamis que tendemos a querer hacerlo todo..) Las razones por las que nos cuesta delegar son variadas: porque pensamos que sólo nosotras sabemos hacerlo, porque acabaremos antes si lo hacemos nosotras, porque empezamos haciendolo nosotras y ya es un hábito... pero todo eso se puede (y se debe) cambiar.

Partiendo del supuesto de que haya dos progenitores en casa (si tu hogar es monoparental ya es otra cuestión), ya tenemos dos adultos para poder hacer todo lo relacionado con la casa y con el bebé. Sólo se me ocurre una tarea que es exclusiva de la madre y sería dar el pecho, pero todo lo demás el papi lo puede hacer, así que ¡a repartir!

Consejos para el reparto de tareas

Elabora una lista con todas las tareas relacionadas con la casa y el bebé o los peques. Las de la casa suelen ser hacer la compra, limpiar y recoger, cocinar, lavar la ropa y tenderla, recogerla y guardarla (quizás también planchar..), bajar la basura, sacar al perro (si lo hay).. Las relacionadas con los peques (según edades) serían: darle de comer (pecho, biberón, papillas..), baño, vestirle, cambio de pañal, levantarse por la noche (la mayoría..), llevarlos a la guardería-cole y recogerlos (lo mismo si hace extraescolares), ir al pediatra.

Observa vuestras rutinas durante una semana y anota todas las tareas que se realizan y quién las realiza (y por qué). Tal vez parece que están muy repartidas y veáis que, efectivamente, siempre recaen las mismas en la misma persona.  Con la lista de tareas en mano toca analizar si las hace siempre la misma persona porque no hay más remedio (por horario de trabajo, por ejemplo) o se pueden alternar. No es muy buen argumento el "esto lo hago yo porque soy la mami"...(peor si te lo dice una tercera persona.."lo hace ella, que es la madre"...suena a que se hacen mejor por eso y las habilidades van con la persona, no con el género). Otra cosa es que asumas una determinada tarea porque te gusta especialmente, pero no porque creas que el otro no será capaz.

Con las tareas que se puedan repartir, organizad un nuevo horario semanal para ir alternándolas. Por ejemplo se pueden repartir las comidas (si no toma pecho, claro) y que cada uno le de una o que cada día se ocupe uno. O uno lleva al peque al cole o la guardería y el otro lo recoge. O uno lo baña y el otro lo duerme. O que cada noche se levante uno si se despierta... Las combinaciones son variadas y depende de los horarios y de las preferencias. En mi caso, que los dos trabajamos, yo la llevo a la guardería, la abuela la recoge y le da de comer y el papi la suele recoger después de la siesta. Por la tarde, si no estamos los dos, la pasea uno y cada día la baña uno y esa noche se levanta el otro. 

Si en casa hay más hijos y ya son más mayores, hay que intentar que vayan siendo autónomos y así habrá tareas que ya no tendrás que ir haciendo tú como recoger sus cosas, vestirlos o darles de comer. Al principio parece que será mejor si los haces tú porque acabas antes, pero a la larga es mejor dejarles y que lo aprendan bien, saldrás ganando.

Intenta ser estricta al principio. Es importante ponerse un poco cuadriculado y respetar el reparto, sobre todo si hasta ahora siempre hacías tú una determinada tarea, porque como cualquier otro hábito, por inercia o comodidad es muy tentador acabar haciéndolo tú. Puedes aprovechar, por ejemplo, el momento del baño para bajar tú la basura e irte a dar tu caminata, así no caerás en la tentación de asomarte "a ver como va"...

Ten la mente abierta. Por el mismo motivo que antes, al principio tendemos a inmiscuirnos a ver como lo hace el otro porque nos parece que nuestra manera es mejor. Pero no hay un modo mejor o peor de hacer una cosa, simplemente es diferente al tuyo pero eso no quiere decir que no sirva. Quizás te sorprendas y veas que se duerme sin problemas si va el papi a leerle un cuento... Vale, puede que el primer día que le pone unos leotardos a la peque tarde el triple que tú, pero al final se aprende. Y si no que elija él la ropa y le ponga un pantalón, que más da.

Después, relájate y haced alguna excepción. Cuando ya sea algo normal, por supuesto se puede alterar el horario y hacer alguna tarea que no te tocaba porque ha surgido alguna cosa. No pasa nada, siempre que no empiece a ser generalizado.

Delega en más personas. Esos abuelos que están deseando que se queden a dormir los nietos, o una amiga que te regala un vale de canguro por una noche, o cualquier otro que se ofrece a darle un paseo, llevarlos al parque, etc.. prueba y di que sí. Y tú vuelve a hacerte un horario semanal en el que puedas ir al gimnasio, tomarte un café, ir a cenar con tu pareja o con tus amigas...

Convierte el reparto de tareas en un hábito y reconquistarás tu tiempo libre.

Y tú, ¿Qué tareas haces siempre? ¿cuáles te ha costado más delegar? ¿en tu día sólo vas detrás de todos haciendo tareas obligadas y pocos hobbys?...

ALiCaduLa


PD. Este post nació de la anécdota que vivió una compañera de trabajo en la que, mientras asistía a un curso de formación, apareció un padre con su bebé llorando a moco tendido (el bebé, no el padre) buscando a la madre porque no sabía que hacer con él. La madre se tuvo que salir un rato para atenderlo (al bebé, no al padre....aunque tampoco andaría fino si había tenido que ir a buscarla..). Luego comentaron varias que la verdad era que todo lo relacionado con sus bebés lo hacían ellas...Mi compañera no tiene hijos aún pero le sorprendió un poco. Y con razón.

Dedicado a todos los papis que saben y quieren ser papis. Y a todas las mamis que a veces no nos acordamos de ellos y los necesitamos. (y a los peques que pueden disfrutarlos;)