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Método Streamline

Espacios descontrolados: el CoChe

Escrito por MiniMamiS 15-04-2016 en Minimalismo. Comentarios (0)

Hay mucha información sobre minimalismo y organización para coger ideas que te pueden venir muy bien en esto de despejar tu casa y adoptar un estilo de vida más mínimo. Hace unos días os hablaba sobre el libro ‘Menos es más’, y el verano pasado también me leí ‘La magia del orden’, más conocido como el método Konmari. También me gustó mucho y he aplicado su enfoque para algunas cosas.

Y es que, en lo que coinciden todas las publicaciones es que, cuando empiezas, te animas. Consigues ver algún estante vacío, o una caja entera (y sin nada para llenarla!!), y estás rodeado de objetos ‘con alma’. Hay menos que guardar cada día, y se limpia todo más fácil. Incluso con tu bebé, también gestionas mejor sus cosas, su ropa y sus juguetes, y sabes desechar lo que ya no le sirve o está roto sin mucho sentimentalismo.

Sientes que tienes tu hogar bajo control y, de hecho, ante la típica pregunta de ‘si viniera una visita inesperada te estresarías por estar todo patas arriba?’, orgullosamente dirías que no. Pero…¿y si inesperadamente tuvieras que llevar a un conocido en tu coche a algún sitio? ¿dirías la típica frasecita de ‘uff, la verdad es que tengo el coche hecho un asco’ (por dentro) y antes de entrar tendrías que apartarle botellas del suelo, juguetes o papeles del asiento, etc..?

¿Por qué tengo un trastero móvil?

Las razones por las que pasa esto son varias, principalmente basadas en que usamos el coche como ‘zona de paso’ para nuestras cosas. No hay intención de que se queden ahí, pero pasa..

Se dejan cosas que queremos tirar o donar: las bajamos al coche para ir al sitio en cuestión yendo al trabajo o donde sea, y llegado el momento se nos olvida (sobre todo si están en el maletero y no las vemos). Mejor ves al sitio a propósito.

Se dejan cosas para devolver o prestar a alguien. Las bajas para cuando veas a la persona, pero quizás pasen semanas..(y cuando la ves no le viene bien llevárselo..). Mejor queda para darle el objeto en cuestión.

También dejamos cosas que usamos casi cada día: la bolsa del bebé, material del trabajo, apuntes, material deportivo o la bolsa del gimnasio.. El problema es dejarlo cuando viene una temporada que ya no se va a usar (vacaciones, un fin de semana…)

Y luego hay circunstancias especiales: en mi caso, por ejemplo, no tengo ascensor, así que con un bebé (y toda su logística) uso el coche como ‘habitación en la planta baja’ para dejar algunas cosas (como el carro, que lo guardamos en el maletero, nunca sube a casa). Y es que si uno está solo con la peque, no puede bajar todo de golpe y además a ella en brazos. Y tampoco se pueden hacer dos viajes porque en alguno habría que dejarla a ella sola (sería como el acertijo de pasar una lechuga, una oveja y un lobo al otro lado del río sólo con una balsa..).

Analizando..y despejando!

Me tocaba hacer inventario del coche. Lo saqué todo y practiqué el método Streamline con él:

S-T (saquemos todo del coche y clasifiquémoslo en trasto, traspaso o tesoro): todo lo que me encontré en el coche casi vale un documento adjunto… Os pongo sólo los objetos que serían ‘tesoro’ y 'traspaso' y para los trastos ya os pongo una PD..;)

Como tesoro estarían las cosas que deben estar en el coche: documentación pero sin papeles desfasados, los CD’s (porque en casa no tengo reproductor, hacen más papel en el coche. Y la verdad es que sin música no puedo viajar), recambio de las bombillas, el chaleco reflectante, el parasol para el parabrisas, la funda con el triángulo, la silla del bebé, las dos tarjetas para entrar al trabajo (pero en verano van fuera porque las cambian cada curso). Y en mi caso haré una excepción con el carro porque sin ascensor no tengo mejor solución..cuando ya no lo necesite, se saca.

Como traspaso en este caso serían las cosas que realmente deben estar en casa: un paragüas, gafas de sol (típicas cosas ‘porsiacaso’), zapatillas para conducir en verano porque con sandalia sin talón no se puede (en invierno no tienen por qué estar ahí), y media docena de libros que llevo en el maletero para donar a la biblioteca (desde hace seis meses...)

Y todo lo demás es trasto..os invito a leer la PD al final..

 Llegados a este punto, estoy segura de que todo esto según el método Konmari sería Komono…

- R, (razón de ser de cada objeto): en el coche sólo tienen razón de ser los ‘tesoros’..

- E, (en cada lugar una cosa): lo que dejes en el coche asígnale un sitio, a ser posible fuera de la vista (ver A y M)

- A, (apartarlo todo de las superficies): nada de tener 20 peluches en la bandeja trasera o en el salpicadero..debe llegar un punto en que dificultan la visibilidad.. Y eso incluye el suelo! Ojo con las botellas de agua vacías que quedan rodando por ahí.

- M, (módulos): el coche los tiene bien definidos: guantera, maletero y los bolsillos de las puertas (que creo que deberían quedar vacíos al salir del coche, nada de moneditas sueltas y demás..). La guantera debería poder cerrarse sin esfuerzo, y al abrirse no deberían saltar las cosas al suelo….

- L, I, N, E: ahora toca establecer límites para que las cosas no se queden en el coche más de lo necesario. Para ello deberías subir a casa con lo que bajaste (como la regla del 'entra uno, sale uno' adaptada), no ser permisivo con las cosas que dejas en el coche y establecer unas rutinas para ello (por ejemplo, marcar un día para llevar cosas para donar o reciclar, y no dejarlas en el coche ‘para cuando te pases’, porque no lo harás). 

Si quieres dejar algún objeto de 'traspaso' una temporada para tener un kit de supervivencia, (por ejemplo, las zapatillas para conducir en verano) procura sacarlo al acabar esa temporada, así practicas el 'intercambio': bajo el paragüas pero subo las zapatillas veraniegas. Y esos objetos que queden asignados a un lugar, nada de rodando por el suelo o el maletero en cada curva, búscales un módulo (o bajatelos directamente en una bolsa y que estén todos juntos)

Ojo con determinados kits-de-supervivencia (sobre todo al tener peques es fácil pensar que son una solución) porque el coche no es el mejor microclima para según qué cosas, sobre todo si vive aparcado en la calle.. En verano puede superar los 40º, y toallitas, botellitas de agua, cremas o pañales no lo superan. Esas cosas al salir del coche, sácalas.

A ver cuánto me dura despejado!

Y tú, ¿qué es lo más absurdo que hay en tu coche? ¿Cuántas cosas hay en vuestro coche fuera de lugar? Confieso que estos días he ido mirando los coches aparcados y ha sido todo un espectáculo lo que la gente tenemos allí.. Ya me contaréis.

ALiCadula

PD: los ‘Trastos’ de mi coche fueron: algún papel caducado de la documentación, un clip, una moneda de euro, dos tornillos (...?????), una pieza metálica pequeña indefinida, algún cleenex usado, tiquets de parking, una tarjeta de gasolinera anticuada, un post-it con un mensajito cariñoso, la tarjeta del cambio de aceite del taller, un plano con indicaciones para llegar a Alicante (en papel!!), un compresor de bici (y yo no tengo bici…), una funda de almohada dentro de su embalaje de plástico (¿¿??), un limpiacristales de esos con espuma por un lado y goma secante por otro (pero taan viejo que ensucia más que limpia..), una carpeta grande de dibujo con láminas y papeles varios (otro espacio incontrolado?)


"Menos es más", para saber más sobre minimalismo

Escrito por MiniMamiS 12-04-2016 en Minimalismo. Comentarios (0)

Este mes cayó en mis manos el libro 'Menos es más: cómo ordenar, organizar y simplificar tu vida', de Francine Jay. Tiene ideas que ya pululan hace tiempo sobre esta filosofía y otras cosas que se pueden aplicar o que te pueden ayudar. Me lo he leído en una semana (esto siendo minimami ya sabéis que es todo un logro..), lo que indica que me ha gustado mucho, tiene cosas que voy a intentar aplicar (ya os contaré), y vamos a hacer una síntesis con lo más relevante. Para todo lo demás os invito a leerlo.

El problema de las 'cosas'

La primera parte del libro, ya que trata sobre minimalismo, va de los beneficios de ganar espacio y el problema de tener muchas cosas. Algunas ideas clave que me gustaron son:

- Hay que darle la vuelta a la idea de que vas a perder cosas o 'el vacío' (poco atractivo..suena a escasez) y cambiarlo por el de vas a 'ganar espacio', un recurso muy codiciado y escaso!

- Deshacerse de las cosas es como hacer dieta: contamos las posesiones como calorías, y si lo hacemos de golpe puede haber efecto rebote, dándonos un atracón y volviendo a llenar nuestra casa de cosas. Debe ser un cambio de hábitos.

- No hay que olvidar que las cosas existen para servirnos, y no al revés.

- Hay determinados objetos que hay que controlar: los que implican acumular más objetos: aparatos con accesorios, manuales de instrucciones, productos de limpieza específicos.. Si te deshaces de ese objeto, puedes librarte de muchos más. También lo que la autora llama CDLD (cosas de los demás). Se impone una revisión de lo prestado, dejado o guardado en tu garaje que no es tuyo. Y por supuesto esas cosas que entrañan alguna promesa y compramos para impresionar-nos ('objetos con aspiraciones')..y habría que ver si las han cumplido.

- También hay algunas actitudes que hacen acumular cosas (y no solo las compras compulsivas), como intentar recrear la vida exterior en casa: adquirir algunos aparatos para simular el montarse un gimnasio, o un equipo de pantallón y todo lo demás para hacerse un cine, o una cafetera que haga el café tipo cafetería (y estoy totalmente de acuerdo con la autora: está mucho más bueno en la cafetería)

- Se explica bastante bien el por qué las cosas pueden llegar a generar estrés: primero por no tener algo, luego pensando como conseguirlo, posteriormente por el hecho de cuidarlo y mantenerlo al conseguirlo, y aquí yo añadiría estrés si no se usa tanto como nos habíamos prometido... Y finalmente si se estropea nos estresamos ante el hecho de que hay que arreglarlo... (cuanto tiempo se pierde esperando a un técnico? o, añado yo, yendo al taller/tienda/ o similar?)

- También hace hincapié en el impacto ambiental y social del consumismo, sobre todo en la parte final del libro, ya que por cada cosa que se adquiere alguien se queda sin su parte. En este sentido la compra de objetos de segunda mano, como a veces hemos indicado, implica menos recursos naturales que hacer un objeto nuevo.

El método STREAMLINE

Una parte del libro está dedicada a aplicar su método por las diferentes estancias de la casa, teniendo en cuenta que la casa puede ser tipo estudio o la típica americana con garaje y trastero (gran peligro para acumular..) y, de hecho, dedica un capítulo a estas estancias no-habitables para evitarte que se transformen en meros trasteros donde no cabe ni el coche.

En cada estancia invita a aplicar lo que denomina el método 'STREAMLINE' (que la autora lo define como 'optimizar') donde cada letra sería la inicial del proceso a seguir:

- S, (siempre hay que volver a empezar): indica el gran momento de sacar todos los objetos y seleccionar, mejor desde el punto de vista de lo que te vas a quedar (y no de lo que vas a desechar, que es un poco pesimista)

- T, (Trasto, Traspaso o Tesoro) : clasificar los objetos en estas tres categorías, e intentar reducir el número de cosas que te vas a quedar (los trastos se tiran y el traspaso es para donar o vender). Plantea la posibilidad de los 'dudosos': aquellos objetos que aún no tienes muy claro si tirar o guardar y explica la conocida técnica de guardarlos en una caja con fecha y si en seis meses no la has necesitado, la desechas.

- R, (razón de ser de cada objeto): aquí hay que preguntarse seriamente el por qué tenemos el objeto, cómo llegó allí, etc..

- E, (en cada lugar una cosa): buscar un lugar para cada objeto y así, si algo no tiene su sitio, es que va fuera. Aquí define los conceptos de 'círculo íntimo' (lugares de fácil acceso, para los objetos que uses a diario), 'círculo externo' (para aquellos que uses menos de una vez por semana pero más de una vez al año) y el 'almacenamiento profundo' (tipo sótanos o buhardillas para las cosas que usas una vez al año o menos pero que no te puedes deshacer, tipo documentos)

- A, (apartarlo todo de las superficies): hay que dejar las mesas, encimeras, camas..despejadas, y eso incluye el suelo!

- M, (módulos): juntar los objetos que hacen una función similar (lo que ayuda a detectar duplicados..¿a quién no le han salido más de una decena de bolis bic?) y seleccionarlos, así los tienes localizados y te evitas comprar algo porque crees que no tienes.

- L, (límites): establecer límites para no sobrepasar el número de cosas (por ejemplo, asignar un estante para los libros y que quepan los que quepan, ni uno más..si no habría que aplicar el punto siguiente (bien conocido por los minimalistas).

- I, (intercambio): la regla del 'entra uno, sale uno'

- N, (no ser permisivo): la idea es restringir los objetos, sobre todo los de categoría sentimental..y se sugieren estrategias como miniaturizar (quedarse con una parte del objeto), o hacerle una foto, ...

- E, (el mantenimiento): establecer unas rutinas para controlar y gestionar lo que entra. Esto incluye cancelar suscripciones, evitar intercambio de regalos y hacer saber que estás en el camino minimalista para evitar regalos 'bienintencionados' de tu familia o amigos.

Implicar a la familia

La última parte trata de explicar como integrar al resto de los miembros de tu hogar en este estilo de vida, porque claro si tú intentas mantener las superficies despejadas (punto A del método) y los demás dejan todo en la mesa del comedor o hay juguetes en el pasillo, no vamos bien. El quid de la cuestión para muchos papimamis: ¿que pasa con las cosas de los demás?. Algunas ideas que da el libro son:

- Dar ejemplo, sobre todo con los niños, que aprenden observando a los papimamis.

- Que noten los beneficios, como tener más tiempo para jugar porque no estás recogiendo, o estar más relajada porque encuentras las cosas en su sitio (eso lo notará tu pareja seguro..;)..

- No hay que sacar sus cosas de casa cuando no estén, ellos deben participar (resiste la tentación de ser un tornado!!)

- Invita a crear un plan en el que todos se impliquen para seleccionar sus cosas. Para ello recomienda asignar un sitio para las cosas de cada miembro de la familia y así se fijan límites y se mantienen las estancias comunes despejadas (esto incluye establecer ciertas rutinas, como recoger al acabar el día, o practicar el entra-uno-sale-uno..)

- Y sobre todo, tener paciencia.

Aplicar el método con los peques..

Finalmente, da ideas para la pareja y también según las diferentes edades de los hijos (por supuesto esta parte me interesa!!), empezando por los bebés (ahí estamos ojo avizor..) y posteriores, incluso adolescentes (estará bien ir preparada..). Os cuento un poco lo de los bebés y lo demás..pues ya lo viviremos ;)

- La gran alegría es saber que los bebés no te van a protestar por sacar sus cosas de casa. Hasta ahora, efectivamente, nosotras decidimos y seleccionamos sus cosas.

- Esto compensa el hecho de que suelen multiplicarse mucho el número de cosas por tener un bebé (alguna vez lo he comentado), y el libro también advierte sobre la lista de nacimiento (totalmente de acuerdo si recordáis el post de 'Preparando el nido')

- Para cuando ya se empiecen a dar cuenta la autora recomienda una 'zona de espera' donde guardes sus cosas un tiempo, por si la piden (con rabieta incluída). Esto va según niños, pero a los 2 años ya te pueden pedir alguna cosa que hace semanas que no ven y parecía que no echaban de menos..

Conclusión

En la parte final se argumenta la razón de ser del minimalismo para mí, que es la sostenibilidad. Está muy bien tener la casa más despejada pero en el fondo hay que plantearse consumir menos porque esas cosas salen de algún sitio y las fabrica alguien y el ritmo simplemente no es sostenible. Os invito a leerlo, sólo os diré que espero convertirme cada día un poquito en 'minsumista'.

ALiCaduLa

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