Reconquista tu tiempo libre: delega

Escrito por MiniMamiS 30-10-2015 en Organización. Comentarios (0)

Conseguir más tiempo para hacer todas las tareas se ha convertido en un objetivo generalizado, pero sobre todo cuando te conviertes en papimami. De repente hay muchas más cosas que hacer y el día sigue teniendo 24 horas (incluso parece que menos porque no eres tan eficiente...duermes poco, hay que adaptarse a las nuevas rutinas, etc..)

Para intentar hacerlo todo existen varias estrategias: hay que organizarse bien,  intentar ser eficiente, se puede optar ser multitarea (nada recomendable) y otra posibilidad es reducir esa lista de tareas.

El riesgo de intentar reducir la lista de tareas es que, como hay tareas que no se pueden eliminar (sobre todo las nuevas añadidas relacionadas con tu bebé) al final se acaban eliminando las actividades personales, como tus hobbies y proyectos (al menos durante una larga temporada). Para no sacrificar el bloque de las tareas personales en favor de las tareas obligadas, hay otra estrategia que debemos practicar y es delegar.

Delegar es más bien una habilidad, y se debe entrenar porque no todo el mundo sabe hacerlo (sobre todo las mamis que tendemos a querer hacerlo todo..) Las razones por las que nos cuesta delegar son variadas: porque pensamos que sólo nosotras sabemos hacerlo, porque acabaremos antes si lo hacemos nosotras, porque empezamos haciendolo nosotras y ya es un hábito... pero todo eso se puede (y se debe) cambiar.

Partiendo del supuesto de que haya dos progenitores en casa (si tu hogar es monoparental ya es otra cuestión), ya tenemos dos adultos para poder hacer todo lo relacionado con la casa y con el bebé. Sólo se me ocurre una tarea que es exclusiva de la madre y sería dar el pecho, pero todo lo demás el papi lo puede hacer, así que ¡a repartir!

Consejos para el reparto de tareas

Elabora una lista con todas las tareas relacionadas con la casa y el bebé o los peques. Las de la casa suelen ser hacer la compra, limpiar y recoger, cocinar, lavar la ropa y tenderla, recogerla y guardarla (quizás también planchar..), bajar la basura, sacar al perro (si lo hay).. Las relacionadas con los peques (según edades) serían: darle de comer (pecho, biberón, papillas..), baño, vestirle, cambio de pañal, levantarse por la noche (la mayoría..), llevarlos a la guardería-cole y recogerlos (lo mismo si hace extraescolares), ir al pediatra.

Observa vuestras rutinas durante una semana y anota todas las tareas que se realizan y quién las realiza (y por qué). Tal vez parece que están muy repartidas y veáis que, efectivamente, siempre recaen las mismas en la misma persona.  Con la lista de tareas en mano toca analizar si las hace siempre la misma persona porque no hay más remedio (por horario de trabajo, por ejemplo) o se pueden alternar. No es muy buen argumento el "esto lo hago yo porque soy la mami"...(peor si te lo dice una tercera persona.."lo hace ella, que es la madre"...suena a que se hacen mejor por eso y las habilidades van con la persona, no con el género). Otra cosa es que asumas una determinada tarea porque te gusta especialmente, pero no porque creas que el otro no será capaz.

Con las tareas que se puedan repartir, organizad un nuevo horario semanal para ir alternándolas. Por ejemplo se pueden repartir las comidas (si no toma pecho, claro) y que cada uno le de una o que cada día se ocupe uno. O uno lleva al peque al cole o la guardería y el otro lo recoge. O uno lo baña y el otro lo duerme. O que cada noche se levante uno si se despierta... Las combinaciones son variadas y depende de los horarios y de las preferencias. En mi caso, que los dos trabajamos, yo la llevo a la guardería, la abuela la recoge y le da de comer y el papi la suele recoger después de la siesta. Por la tarde, si no estamos los dos, la pasea uno y cada día la baña uno y esa noche se levanta el otro. 

Si en casa hay más hijos y ya son más mayores, hay que intentar que vayan siendo autónomos y así habrá tareas que ya no tendrás que ir haciendo tú como recoger sus cosas, vestirlos o darles de comer. Al principio parece que será mejor si los haces tú porque acabas antes, pero a la larga es mejor dejarles y que lo aprendan bien, saldrás ganando.

Intenta ser estricta al principio. Es importante ponerse un poco cuadriculado y respetar el reparto, sobre todo si hasta ahora siempre hacías tú una determinada tarea, porque como cualquier otro hábito, por inercia o comodidad es muy tentador acabar haciéndolo tú. Puedes aprovechar, por ejemplo, el momento del baño para bajar tú la basura e irte a dar tu caminata, así no caerás en la tentación de asomarte "a ver como va"...

Ten la mente abierta. Por el mismo motivo que antes, al principio tendemos a inmiscuirnos a ver como lo hace el otro porque nos parece que nuestra manera es mejor. Pero no hay un modo mejor o peor de hacer una cosa, simplemente es diferente al tuyo pero eso no quiere decir que no sirva. Quizás te sorprendas y veas que se duerme sin problemas si va el papi a leerle un cuento... Vale, puede que el primer día que le pone unos leotardos a la peque tarde el triple que tú, pero al final se aprende. Y si no que elija él la ropa y le ponga un pantalón, que más da.

Después, relájate y haced alguna excepción. Cuando ya sea algo normal, por supuesto se puede alterar el horario y hacer alguna tarea que no te tocaba porque ha surgido alguna cosa. No pasa nada, siempre que no empiece a ser generalizado.

Delega en más personas. Esos abuelos que están deseando que se queden a dormir los nietos, o una amiga que te regala un vale de canguro por una noche, o cualquier otro que se ofrece a darle un paseo, llevarlos al parque, etc.. prueba y di que sí. Y tú vuelve a hacerte un horario semanal en el que puedas ir al gimnasio, tomarte un café, ir a cenar con tu pareja o con tus amigas...

Convierte el reparto de tareas en un hábito y reconquistarás tu tiempo libre.

Y tú, ¿Qué tareas haces siempre? ¿cuáles te ha costado más delegar? ¿en tu día sólo vas detrás de todos haciendo tareas obligadas y pocos hobbys?...

ALiCaduLa


PD. Este post nació de la anécdota que vivió una compañera de trabajo en la que, mientras asistía a un curso de formación, apareció un padre con su bebé llorando a moco tendido (el bebé, no el padre) buscando a la madre porque no sabía que hacer con él. La madre se tuvo que salir un rato para atenderlo (al bebé, no al padre....aunque tampoco andaría fino si había tenido que ir a buscarla..). Luego comentaron varias que la verdad era que todo lo relacionado con sus bebés lo hacían ellas...Mi compañera no tiene hijos aún pero le sorprendió un poco. Y con razón.

Dedicado a todos los papis que saben y quieren ser papis. Y a todas las mamis que a veces no nos acordamos de ellos y los necesitamos. (y a los peques que pueden disfrutarlos;)