MiniMamiS

Ideas y reflexiones para mamis minimalistas

Por una vida con bebé pero sin estrés

El por qué de todo esto

Escrito por MiniMamiS 31-08-2015 en Minimalismo. Comentarios (0)

Estos días de puesta en marcha del blog ya me he echado unas risas con mis amigas acerca de todo esto de 'minimalizarse', sobre todo lo de reducir el total-look (aquello de las 33 prendas).

Cosas como "conmigo que no cuenten",  "a mí me daría un soponcio" o "lo veo imposible", muestran lo que pensamos la mayoría acerca de simplificar (y no sólo lo material). En el fondo nos atrae, pero muchas veces lo vemos imposible. Las causas suelen ser dos: ponerse demasiado estricto y no ver el más allá, o el porqué de todo esto.

No seas muy cuadriculada..

A veces nos tomamos las normas tan a rajatabla que, directamente, no hacemos nada. Ejemplo típico: me propongo ir al gimnasio todos los días y si el lunes no he podido ir, ya no voy en toda la semana... En este caso que nos ocupa, podría ser: he reducido mi armario a 57 prendas, pero como no son las 33 del reto, ya no lo he conseguido..¿y si resulta que tenías 25 pares de zapatos al empezarlo? Para mi que lo has conseguido...

Efectivamente, pensar que para hacerlo a medias, mejor no se hace, es un pensamiento equivocado. Y si no, piensa en las cosas que aprende tu peque (ya que somos MiniMamiS)..Da un paso y se cae, bebe del vaso y se derrama... le animas a seguir y al final, no sólo anda, sino que corre más que tú...

33 es sólo un número

Me gusta lo de las 33 prendas (y otros retos similares) porque las cifras ayudan a fijarse un objetivo concreto, sin embargo ya dijimos que esto de minimizarse es personalizado.

Quizás tenías una habitación entera sólo con tu ropa y ahora has conseguido pasarla a un armario (doble, eso sí). Quizás no serás capaz de quedarte con tres pares de pendientes (..meaculpa) pero sólo tienes dos pares de botines para todo el invierno..

Cada uno conoce su realidad, las cosas que tiene y de lo que puede prescindir. Quizás no lo hace por pereza pero sabe perfectamente qué cosas (no sólo materiales) desecharía sin dudar. Por eso, incluso para mis queridas amigas, soy optimista: sé que tienen algún 'punto mínimo': seguro que han aprovechado cosas de su hijo mayor para el siguiente, doy fe de que han dejado ropa de bebé a las amigas, y está claro que no tienen las mismas cosas que cuando nos conocimos (aunque aún guardemos algún regalo de amigainvisible).. Tienen cosas minimalistas en el fondo, y lo saben (aunque no sé si saben que lo saben.. ;)

Para saberlo hay que entender por qué puede ser beneficioso adoptar una actitud minimalista.

El por qué de todo esto

Para animarse a seguir (o empezar) y no verlo sólo como una cifra, hay que entender qué es lo que hay tras el no-consumir o no-acumular, y tiene que ver con el concepto de sostenibilidad, que a mi me tira bastante por mi formación.

Cuando adquirimos un objeto, éste no aparece de la nada si no que se han necesitado recursos para fabricarlo: materias primas, energía, agua, personas, transporte, etc. Además, cada objeto es potencialmente un residuo y hay que pensar qué pasará cuando ya no te sirva o se estropee (que lo hará antes de lo que crees..la obsolescencia programada también hay que conocerla).

Así que, si hay que adquirir algo, sería bueno conocer su 'historia oculta': condiciones de fabricación, si es muy contaminante, si es un producto local, su origen...También hay que plantearse si realmente lo necesito y, si es así, intentar adquirirlo de 2a mano o que te lo presten, así le damos más vida útil (sobre todo en las cosas para niños, que suelen estar nuevas).

Otras razones 'egoístas'..

Además del medio ambiente, hay otras razones para intentar no tener todos los rincones de la casa a rebosar, y son todas en tu propio beneficio.

Incluso aunque tuvieras una mansión donde guardar todas tus cosas sin tirar nada y dinero de sobra para seguir adquiriendo más, no deberías hacerlo. Actualmente se equipara felicidad con tener objetos, y todos hemos oído que no es así..lo que ocurre es que no acabamos de creerlo (o de entender el por qué no)

Aunque de manera muy sutil, esa es la realidad: al final las cosas acaban poseyéndose a ti, porque necesitas mantenerlas, limpiarlas, hacerles hueco...un gasto de dinero y de tiempo. Además visualizar un espacio con muchas cosas afecta al nivel de estrés (todos hemos sufrido el típico ataque de ponerse a ordenar y despejar antes de alguna tarea importante...si no, no había quién se concentrara..)

Así que minimalizar tu vida, aunque no llegues a 33 prendas, 100 objetos o una cosa menos cada día, tendrá un efecto positivo en ti:

  • Ahorrarás, ya que si sólo adquieres lo que de verdad necesitas, comprarás mucho menos. Así podrás invertir en calidad, y no sólo material (quizás ahorres para ese viajecito)
  • Habrá menos cosas que limpiar y ordenar
  • Encontrarás las cosas más fácilmente
  • Es mejor para el medio ambiente, cosa que, pensando en las generaciones futuras, no viene mal (ya que ahora somos padres...)
  • Tendrás más tiempo para ti por no gastarlo en mantener-ordenar-limpiar tus cosas, y las de los peques, no lo olvidemos!
  • Enviarás un mensaje social, ya que como consumidor lo que compras indica tus preferencias.
  • Te liberarás de esa necesidad de tener más que el vecino. A nosotras ya se nos ha pasado esa fase (espero..) pero estará bien que tus hijos vean que no hace falta tener el iPhone como sus amigos..
Pensemos cómo de minimalistas somos y cuánto más podemos serlo. Quizás ahora que con nuestro(s) peque(s) nos ha cambiado la vida, queramos probar otro estilo. Aquí seguiremos dando ideas.

Referencias:

 www.proyecto333.org

Obsolescencia programada: http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/documental-comprar-tirar-comprar/1382261/

¿Y tú? ¿Qué cosas minimalistas has hecho últimamente? Cuéntamelo!

ALiCaduLa

Embarazo: un buen momento para empezar a simplificar

Escrito por MiniMamiS 28-08-2015 en Minimalismo. Comentarios (1)


Sea buscado o 'sorpresivo', en el embarazo es cuando te das cuenta de que tu vida va da un giro importante. Quizás por eso tenemos unos cuantos meses para hacernos a la idea y que no nos de algún minisoponcio con lo que se avecina...

Sobre todo porque, si es el primero, lo que se avecina es totalmente desconocido para ti y, por algunas cosas que escuchas, no será un cambio muy zen... Por cada comentario del tipo 'yaverásquébonito..' hay otro del estilo 'aprovecha ahora, que luego...'(y aquí entra de todo..aprovecha para dormir-salir-tu hobby-tu pareja-etc...)

Pero hay que admitirlo: es un gran cambio y lo que se puede hacer es aprovechar para empezar a minimalizarse, porque entre tus cambios y preparar el nido (típica fase también..) hay que tomar unas cuantas decisiones sobre adquirir cosas, hacer sitio y organizarse, y no querrás tener el doble de trastos en casa cuando se acerque el final..(básicamente porque no estarás para recoger y limpiar mucho...)

Lo primero eres tú..

Así que empezaremos por tus cosas..

Ropa

Independientemente de cómo sea tu embarazo de bueno o no tan bueno, tu cuerpo va a cambiar, así que hay que pensar cómo gestionar el vestuario. Mis consejos -algunos los hice, otros no..- son:

  • No te lances a comprar un montón de ropa premamá ya desde el principio. No sabes cóm va a ir evolucionando la barriga (y todo lo demás) y quizás llegue el momento de ponérsela y no te quepa.. Tranquila, que en las tiendas no se quedan sin género..
  • Ten en cuenta la época del año en la que estarás en tu máximo esplendor (tercer trimestre, que el crecimiento es exponencial) y revisa la ropa que ya tienes para esa época, porque puede que tengas cosas amplias que te valgan. En mi caso era verano y con 2 o 3 vestidos me arreglé perfectamente (tampoco te apetece ponerte otra cosa...ni te cabe)
  • Ojito con adquirir calzado nuevo. No inviertas mucho ahora porque tienden a hincharse los pies (a veces hasta un número más) y si compras ahora puede que luego te estén grandes. Tampoco es muy práctico adquirirlo con antelación porque puede que al necesitarlos no te quepan (te valdrían para después del embarazo, pero esto también va de vivir el presente y no adelantarse).
  • La ropa interior....tampoco hace falta que te surtas mucho de ropa muy de premamá en este grupo (ya sabes, bragas altas que te tapen la barriga, sujetadores de lactancia..) Este consejo me lo dio una amiga y tenía toda la razón. Con lo tuyo sueles pasar perfectamente, en mi caso no me hubiera puesto braga alta ni de broma (en verano qué calor..). En cuanto al sujetador de lactancia, si va a ser tu caso, realmente no es imprescindible. Yo tenía 3 y uno se quedó sin estrenar. Con uno normal también se puede.
Lo que sí que suele pasar es que aumentes de talla de sujetador (para alegría de la mayoría y de sus parejas..) y tendrás que comprarte alguno que te venga bien, pero espera a que eso pase para ver qué talla necesitas.

  • En general ves utilizando tu ropa normal hasta que veas realmente que necesitas algo nuevo que te quepa y estés cómoda. Como se suele coincidir con alguna de las dos épocas de rebajas, puedes invertir en algo que de verdad necesites y mejor si es algo no claramente de premamá (porque luego no te lo pondrás)
  • Si te lo pueden dejar, esta debería ser tu primera opción (como para todo lo demás que ya hablaremos). Al fin y al cabo es una etapa pasajera.
  • Si participas en el Proyecto333 y estás embarazada, se puede seguir manteniendo el reto porque las cosas que no te vayan sirviendo las podrás sacar e incluir lo nuevo. Incluso puede que sea más fácil la elección ya que lo que desechas es por obligación: simplemente ¡no te cabe!. 
Puede que en la recta final, descubras que te vistes con muy poca ropa y te encante! Armario despejado, fácil elección, menos ropa que lavar, tender, planchar, guardar... Piénsalo para cuando vuelvas a ser tú..

  • Hablando de eso, cuando acaba esta fase y vuelves a ser tú, tampoco nos podemos adelantar demasiado. Hay quien se queda igual que estaba y hay quien no. Date un tiempo de 6 meses y, cuando toque cambio de armario, selecciona sin piedad: lo que no te valga se desecha. No lo guardes porsiacaso (recuerda el otro post).
  • Esto vale igual para la ropa premamá que adquiriste: si hay alguna prenda que se nota mucho que es de premamá, no te la vas a poner (te preguntarán si estás embarazada y eso sólo mola cuando lo estás de verdad..). Aquí el gran porsiacaso es el de volverse a quedar embarazada, pero aunque tengas clarísimo que sí, piensa que para que te sirva debería coincidir la época del año (y aumentar el volumen de manera similar). Si ha sido tu caso, perfecto, pero si no está muy claro, está la opción intermedia de dejársela a una amiga, así está un tiempo "en cuarentena" (y siendo útil) y no ocupa espacio en tu casa (una de las cosas que queremos ganar). Cuando te la devuelva, después de al menos un año con tu peque, ya podrás valorar si la usarás o no (porque de repente ya no te gusta o porque ni de broma tienes otro). Yo, de premamá, sólo compre dos vaqueros de esos con elástico en la tripa, comodísimos, los aproveché bastante, pero ninguno está ya en mi casa.

Otras cosas que no son ropa

  • Baño. Hay embarazadas que se vuelven muy sensibles a los olores (hasta la colonia de su pareja les pone mala!). No hay mal que por bien no venga: si hay que deshacerse de algunas cosas de aseo, te darás cuenta de cuántos productos sin usar, duplicados y/o caducados tienes. Aprovecha para hacer limpieza y quedarte con lo justo, que embarazada será poco, porque pocos potingues te puedes poner..lo que da qué pensar en el tipo y cantidad de productos que usamos diariamente (si lo desaconsejan en el embarazo, no serán agua de manantial..) Del resto guarda lo que esté sin abrir o puedas utilizar. Botes a medio acabar que no te sirvan ahora, deséchalos, es buen momento para simplificar el aseo personal.
  • Botiquín. Otro territorio vetado en esta época...puedes aprovechar tiritas, paracetamol y poco más. Revísalo porque seguramente tras el embarazo (y la lactancia, si es tu caso) la mitad de cosas habrán caducado. Si son cosas que sólo tomabas tú en tu casa, sácalos junto con los ya caducados, que siempre hay algo, y llévalos a la farmacia.
  • Productos de limpieza. Aquí también suele haber un arsenal...para empezar, que sepas que desaconsejan totalmente usar suavizante en la ropa del bebé, así que gasta el que te quede y no vuelvas a comprar (un trasto -y un gasto- menos..). Yo no noto la diferencia entre usarlo o no usarlo, pongo vinagre blanco en el cajetín del suavizante que dicen que va igual de bien y debe ser verdad (y no huele a vinagre). Respecto a todos los demás productos, habría que irlos gastando y quedarse con lo básico. Hay bastante información sobre cómo limpiar con productos naturales, o también puedes utilizar productos ecológicos.

Hay más cosas que se pueden revisar, depende también de cómo sea tu casa (si hay trastero que repasar, si es el segundo embarazo y hay que ver lo que se puede aprovechar..) pero, en general, con el espacio más despejado, ya se puede empezar a pensar en prepararlo para el nuevo miembro más relajadamente.

Aunque todo esto quizás parezca innecesario, o una exageración (si en casa hay sitio para esas cosas, ¿por qué habría que sacarlas?) pero aunque no lo parezca, disminuir el número de cosas tiene un efecto positivo sobre el estado de ánimo y, en general, tenemos demasiadas cosas. Además, aunque sólo sea por ser prácticos, antes de meter cosas nuevas (que habrá que hacerlo pronto) hay que hacerles hueco.

Cuando seáis uno más (o dos...según casos) ya no habrá ni tiempo ni ganas al principio de hacer todo esto así que, ya sabes lo que dicen: "aprovecha ahora, que luego.." ;)

Y tú ¿qué opinas? ¿Tuviste un embarazo minimalista? ¿Compraste ropa que no te sirvió? ¿Has guardado para el siguiente embarazo? ¿Te sirvió? Cuéntamelo!

ALiCaduLa

La Ropa: Proyecto 333 con bebés

Escrito por MiniMamiS 26-08-2015 en Minimalismo. Comentarios (0)


El Proyecto333

Cuando empecé a leer sobre minimalismo, una de las ideas que más me llamó la atención fue el Proyecto333.

Se trata de un experimento en el que te retan a vestir durante 3 meses con 33 prendas. La consecuencia más obvia es que disminuirá (y mucho!) el contenido de tu armario, con lo que, de rebote, tienes beneficios añadidos: 

- menos tiempo perdido pensando qué ponerte, 

- te quedas con lo de verdad te encanta

- ahorras dinero, ya que si adquieres algo, otra cosa debe salir (para mantener el n° en 33) así que lo meditas más..

- ganas espacio y visualmente tu armario es una maravilla zen..

- haces la maleta en un plis-plas...

Minimalista a tope...

Entre esas 33 prendas también cuentan los accesorios (como calzado, abrigos, fulares, bolsos...sí, bolsos!! Yo también me desinflé..).

No cuenta la ropa interior (mejor...si no alguien sacrificaría bragas por bolsos...;), ni ropa para dormir y de deporte (siempre que se utilice para hacer deporte...si usas las deportivas en plan chic porque está de moda, hay que cuantificarlas). Tampoco cuenta alguna joya que uses siempre, como la alianza, o tu reloj. 

Además puedes escoger hasta 3 prendas más para ir sacándolas cuando las necesites, siempre a cambio de que guardes otra. Por ejemplo, la próxima temporada empieza el 1 de octubre y acaba el 9 de enero, así que puede que empieces con buen tiempo pero acabes con un frío que pela, por eso entre tus 33 prendas querrás tener un abrigo o similar, pero en octubre usarás algo más ligero. El abrigo lo dejas de reserva y cuando lo necesites, guardas la otra chaqueta.

Para más info: proyecto333.org

Metiendo a tu bebé en el asunto...

Parece un reto difícil pero, si lo piensas bien, seguro que acabas poniéndote siempre lo mismo y hay cosas que nunca te pones.. Quizás si contarás las prendas que usas te sorprenderías de estar cerca de las 33 (menos?..cuéntamelo!). Lo difícil del proyecto reside en  desechar lo que no nos ponemos...

En general el gran obstáculo del minimalismo es el porsiacaso (al menos con las cosas materiales): porsiacaso lo necesito, porsiacaso tengo una fiesta, porsiacaso adelgazo/engordo, porsiacaso me vuelvo a quedar embarazada... (este es de lo más típico...si no te lo has dicho tú misma, ya te lo dirán).

En mi caso aún no he participado en el reto, aunque sí hice un buen vaciado de armario (ya sabéis, hay que hacer sitio al bebé..) y, aunque tengo bastantes más de 33 prendas, he ganado mucho (y no sólo espacio). Cuando estaba con este despeje de ropa, me llegó la duda - o reflexión -..¿y qué pasa con la ropa de mi bebé? ¿Sería posible hacerle partícipe del Proyecto333?..Al fin y al cabo, aunque es ropa pequeña, suele haber mucha y ¿cuanta usa en realidad?

¿Cuanta acaba sin estrenar porque se le ha quedado pequeña? O porque cuando ya le venía bien hacía calor/frío? O porque fue un regalo y no era de tu estilo?( no te gustaba, vaya..)

Si hiciéramos un sondeo seguro que montábais otro armario entero con ropa que no usaron vuestros hijos...

Así que he pensado que este otoño voy a incluir a mi hija en el reto, sólo tiene un año así que su armario aún es cosa de papimami. Seguro que me resultará más fácil hacer su lista que la mía, que sólo con mis pendientes hago cien armarios de 33 prendas (podría contar la caja donde están como una prenda..)

Os invito a participar, a ver con qué nos encontramos...

¿Será imposible porque se manchan mucho y con 33 me quedó sin ropa en dos días? ¿O no hará falta tener 20 bodys para suplir ese posible problema?

¿Será difícil porque crecen tan rápido que lo que le vale el 1 de octubre no le entra ni de broma el 1 de enero? Bueno, la ropa que no le quepa se podrá desechar y así cumplir lo de "entra uno-sale uno"

¿Y si tengo ya mi lista súper cuadrada y le regalan ropa? (este periodo incluye la Navidad...y eso sin contar que sea su cumpleaños en esos 3 meses).....

En fin...un mar de dudas, infinitas posibilidades...Ya os contaré mi "babylista"


Si tenéis algún tema que queráis tratar, no dudéis en escribir. Nos leemos pronto.

 ALiCaduLa


Minimalismo y bebés: ¿un obstáculo o una oportunidad?

Escrito por MiniMamiS 26-08-2015 en Inicio. Comentarios (0)

Una vida sencilla ¿es siempre posible?

Minimalízate..

El minimalismo está de moda. Al menos hablar o leer sobre ello, otra cosa es aplicarlo...pero si lo conocéis, ya sabéis que invita a adquirir una manera de vivir sencilla, dedicándose a lo que de verdad te importa, sin estrés, con más tiempo para realizar tus proyectos....una maravilla, vamos.

Para quien no lo conozca, el minimalismo es una manera de vivir en la que se elimina lo superfluo (sean cosas materiales, compromisos, actividades 'robatiempos'...) para poder dedicarse a lo que de verdad importa.

Por supuesto es un camino muy personal, ya que lo que de verdad le importa a cada uno puede ser muy diferente, pero, en esencia, se trata de encontrar tu "punto mínimo" como me gusta llamarlo a mí: tu vida con las cosas que de verdad quieres mantener, los proyectos a los que te quieres dedicar, la gente con la que de verdad quieres tratar...y tiempo para disfrutar de todo ello.

En este camino hay que saber adaptarse, porque la vida cambia casi de un día para otro y ahí es donde se ponen a prueba tus buenas intenciones minimalistas, para seguir con ese rumbo a pesar de los pesares (o de las novedades...)

Yo lo descubrí hará medio año y me fascinó desde el principio. Además soy muy organizada y creía que llevaba una bastante sencilla ya (no soy directora general de ninguna multinacional con reuniones mil, ni tengo todos los fines de semana con fiestas y compromisos a los que acudir...), así que pensé que sería sencillo incorporar algunos buenos hábitos minimalistas, organizar mi espacio deshaciéndome de unas cuantas cosas, de rebote ganaría tiempo para dedicarme a mis cosas...y a vivir! A vivir sin estrés, por supuesto.

Hay cambios...y cambios

 He leído mucho sobre el tema y es cierto que he hecho algún avance, sin embargo o me costaba el triple o, sencillamente, en algunas cosas no había manera...algo pasaba. 

Y es que para cumplir algunos "principios" (como instaurar hábitos, realizar proyectos, deshacerte de las cosas que no necesitas, cumplir retos como 'si entra uno, sale uno...) y llevar una vida sencilla en general, necesitas tiempo y algo de organización...

Y resulta que yo tengo el mayor robatiempos de todos...un bebé.. Robatiempos, robacalma y todo lo demás...lo contrario a una vida sencilla y sin estrés

Todo lo que leía sobre minimalismo estaba enfocado individualmente, bien porque los autores no tienen hijos o porque ya los tienen muy bien integrados en sus rutinas. Así que se dan estrategias para eliminar 'robatiempos' tipo las redes sociales, acostarse tarde viendo la tele y no poder madrugar.... Cosas que, en principio, son más fáciles de controlar que un bebé (puedo desconectar o silenciar mi móvil, pero no a mi bebé...a veces estaría genial, eh? mamis?)

Así que mi inquietud era esa, yo no había incluído a mi peque en todo esto y ¿qué pasa con el estilo mínimo cuando tienes (o vas a tener) un bebé? Mantener un horario donde instaurar un hábito ya no es tan sencillo...ni todo lo demás tampoco..

Quieres levantarte más temprano para realizar unos estiramientos, por ejemplo (se puede incluir algo del estilo, como hacer yoga, meditar...algo muy zen) y tu bebé se ha despertado cada dos horas (en algunos casos, siendo generosos)

Quieres cumplir lo de 'entra uno-sale uno' para mantener un número de cosas que no te coman el espacio...y con todo lo que necesita el bebé, si sacas una cosa por cada una suya te quedas con lo puesto.

Quieres probar el reto del Proyecto333 y te preguntas ¿qué hay de la ropa del bebé? ¿Se podría hacer también? ¿es imposible tener sólo 33 prendas porque se manchan mucho? ¿o quizás resulta que usan menos porque crecen cosa mala?

En fin, que tú quieres simplificar tu espacio, tus cosas, y tu vida en general y ahí está el GRAN cambio...todos los buenos propósitos peligran. Ya sabéis de lo que hablo, ya no tendrás tanto tiempo para ti y tus circunstancias...¡cómo para andar experimentando con estas cosas! Todo un contratiempo...minimalísticamente hablando, claro.

¿Un contratiempo o una oportunidad?

Y sin embargo, es cuando más se necesita simplificar, es como que te lo pide el cuerpo.. Querrás intentar tener algo de tiempo para ti, no tener la casa como una leonera y seguir con tus otros proyectos y sueños, y además el minimalismo parece un buen estilo de vida para que tus hijos crezcan con él, así que para los papimami -presentes o futuros- que les interese el tema pero que, como yo, hayan echado de menos un enfoque para ellos, he creado este blog a partir de mi experiencia.

Para los que creáis que es posible una vida sencilla a pesar de estar un poco patas arriba con la llegada de su bebé. Porque es mejor ser MiniMami que súpermami.

Será divertido, casi-casi como la maternidad ;)

Si queréis tratar algún tema en concreto relacionado con todo este lío, no dudéis en escribir. Nos leemos pronto.

ALiCaduLa