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Ideas y reflexiones para mamis minimalistas

Por una vida con bebé pero sin estrés

Una propuesta divertida para cumplir tus propósitos

Escrito por MiniMamiS 02-01-2016 en Organización. Comentarios (0)

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El año nuevo ya está aquí y con él seguro que tú también tienes una lista de buenos propósitos que cumplir. Normalmente se tiene una idea general en mente ("hacer más ejercicio", "ser más organizada", "tener más tiempo libre"...) que hay que plantear en cambios más concretos para poder realizarla, si no una no sabe por donde empezar y acabamos no haciendo nada.

Yo por supuesto también tengo mis planes, tengo cuatro o cinco propósitos generales que ya he concretado en acciones (u objetivos) más concretos.  Por ejemplo, un propósito que me gustaría conseguir es tener más tiempo para mi y que sea de calidad. Para conseguirlo, he dividido esta idea en minicambios o minipropósitos, como aquello que comentamos en otro post de pasar un día sin móvil, dedicar un rato semanal a tu hobby, pasar tiempo a solas, no hacer nada un día a la semana... (como véis lo de una vez por semana lo intentaré aplicar también).

Lo que suele pasar es que al final tienes una lista bastante extensa de cosas que hacer (en mi caso me salen unos 20 minicambios...) y la duda es.. ¿por donde empiezo? Los expertos advierten que si haces muchos cambios de golpe te abrumarás y abandonarás, además de que se necesita un tiempo para integrarlos en tu rutina y que sean un hábito. Así que me encontré con una lista de cosas que me apetece empezar ya, pero no quiero arriesgarme a fracasar.. ¿Cómo ordenarlo?

Mi propuesta: sugerencias y ventajas

- Lo que os propongo, si tampoco tenéis claro por cual empezar y más o menos os da igual el orden, es dejarlo al azar: escribe cada minicambio en un papelito, lo metes en una caja, y cada semana sacas uno. 

Esa semana te dedicas a hacer ese cambio, que puede ser una acción diaria o de un día a la semana. Al principio parece que no estás haciendo mucho (sobre todo si sale una actividad que implica sólo un día esa semana) pero piensa que cada vez irás incorporando otra actividad sin dejar de hacer la anterior, así que es mejor poco a poco para luego hacer coincidir cambios.

- Este juego tiene bastantes ventajas: una de ellas es que es bastante divertido esperar cuál es el cambio que sale para esa semana (la chispa de la incertidumbre..) Yo estoy sacando 'la papeleta' en domingo, así empiezo la semana sabiendo que tengo que incorporar ese minicambio y me puedo organizar. 

-Los minicambios escritos en los papelitos deben ser concretos, asi es más fácil llevarlos a cabo y sabes por dónde empezar. Por ejemplo, un propósito que todo el mundo suele querer hacer es llevar una dieta sana. Este sería el propósito general pero en los papelitos habría que escribir los cambios que hay que incorporar para conseguirlo (como beber 8 vasos de agua, cenar antes de las 10 de la noche,empezar las comidas con una ensalada...cada uno lo que considere). Así cada semana sólo se tiene que incorporar un cambio que será efectivo igualmente y no te verás tan abrumada.

- Como es semanal, te puedes pensar hasta 52 minicambios para hacer en un año, pero por supuesto no hace falta que los tengas todos claros ya. A mi ahora me han salido 20, más adelante seguro que se me ocurrirán más y ya los incluiré o haré otro bombo para empezar de nuevo.

- Otra opción, en lugar de añadir cambios nuevos, es reforzar lo que has hecho hasta ese momento. Por ejemplo las cosas que has incorporado una vez por semana puedes intentar ampliarlas a dos veces por semana.

- Otra ventaja es que puedes incluir a más miembros de la familia, cómo tus hijos, y conseguir que realicen algunas tareas que te gustaría incorporar. Así por ejemplo podéis hacer un bombo para sus propósitos, o escribir en un mismo papelito uno tuyo y uno suyo, y cada semana cuando lo saquéis os comprometéis hacerlo. Así se enfoca como un juego a ver quién ha conseguido acabar la semana haciendo lo que le salió. 

La lista de sus propósitos deberíais hacerlo entre los dos (no van a ser sólo tus ideas tipo: "todos los días vas a recoger tu habitación"). Aunque sutilmente sí que puedes incluir alguna idea tuya y alguna idea suya, la cuestión es que lleguéis a un consenso y entienda que todo son cosas para mejorar (buscar un rato para jugar todos es igual de importante que luego recoger para descansar mejor, por ejemplo). Si el cambio es una idea suya, es mas probable que lo haga.

Así que si aún no tenías muy claro qué hacer con tus buenos propósitos, o cómo hacerlo, adelante! papel y boli, una caja y a jugar! seguro que ya tienes en mente una buena lista de cambios que quieres incluir en tu "sorteo". Si quieres más ideas o sugerencias para enfocarlos, el libro "52 pequeños cambios" te puede ayudar.

FeLices MiniCambios! Ya os contaré mi suerte con los míos ;)

ALiCaduLa

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Entra uno-sale uno: ¿cosa de niños?

Escrito por MiniMamiS 18-12-2015 en Minimalismo. Comentarios (0)

Si seguís un poco la línea minimalista en vuestra vida, seguro que habéis oído lo de entra uno-sale uno para intentar controlar la acumulación de cosas. Básicamente consiste en desechar un objeto cuando adquieres otro (que se supone que necesitas, claro). Esta táctica puede ayudar a controlar tus cosas, pero como bien sabemos las minimamis, el 80% de los objetos que ocupan tu de casa son de los peques. Más concretamente son juguetes. Y ahora se van a incrementar de manera exponencial con la Navidad.

Y es que la carta a los Reyes Magos no tendría fin... directamente les mandarían el catálogo de Todojuguete metido en un sobre. Así que quizás en algún momento habrá que plantearse enseñarles esta táctica del "uno por uno" para poner un poco de orden y sentido común, por varias razones:

- Todos hemos visto cómo, ante un montón de juguetes, no le hacen caso a ninguno (o juegan 5 minutos y luego lo dejan apartado). Suele ser típico que en una celebración (cumpleaños,navidad) reciben tantas cosas de golpe que no saben ni qué hacer...así que parece obvio que quizás no necesitan tantos juguetes.

- También está el hecho de que ellos van creciendo y hay juguetes que ya se les quedan desfasados para su edad y sin embargo los seguimos guardando 

- Es un poco preocupante (o, al menos da que pensar) que los niños digan ya que quieren tal juguete porque 'lo necesitan' cuando se supone que ellos se entretienen con casi cualquier cosa. Esa necesidad se la creamos nosotros, y la publicidad, que hace muy bien su trabajo.

Y todo esto a costa de nuestro espacio en casa (entre otras cosas) que es un bien limitado,  además de tener que guardar cada día los juguetes (a no ser que tengas una sala de juegos, pero tampoco es plan de verla toda desorganizada). Así que quizás estas navidades sea el momento de practicar el uno por uno con los juguetes de tus niños.

Consejos para ponerlo en práctica

- Para empezar se podría intentar controlar su 'carta infinita a los Reyes'.. Que reciban tantos juguetes como días hay en Navidad no es necesario.. ni sano. Por supuesto esto puede implicar poner límites a la familia más inmediata, que a veces se emocionan más que los niños con esta carta.. Se puede acordar hacer un regalo por grupo familiar  (por ejemplo, un regalo los abuelos maternos, los paternos y los tíos). Si el peque ha pedido algo y con eso tiene suficiente (no quiere nada más), respetémoslo, no pensemos aquello de '¿cómo no le voy a regalar nada?'.. Ya habrá otra ocasión y además, muchas veces ellos sólo quieren que estés ahí para jugar, no para que les des el juguete y desaparezcas.

- Si aún así hay avalancha de juguetes, podéis recurrir a la táctica que hacía un familiar mío: los guardaba y se los iba sacando poco a poco (a lo mejor uno cada mes), y es que el empacho no es bueno! Y a partir de aquí, hay que intentar sacar juguetes viejos de casa.

- Si aún son muy pequeñitos y no hace falta preguntarles si tal o cual juguete lo puedes donar, ¡aprovéchate y toma el mando! (menos lloros, disputas y tiempo perderás) Haz una selección igual que hemos venido haciendo con otros objetos (su ropita, por ejemplo) y sácalos de casa. Fíjate primero en su estado: si están rotos habrá que tirarlos; si están en buen estado se pueden donar o hacer intercambios. En internet hay páginas para intercambiar objetos de los peques, o también en páginas de venta de segunda mano. Y para donar siempre hay buenas opciones (ONG, hospitales, etc..) Ahora es buena época para la recogida de juguetes, pero durante todo el año hay asociaciones que los aceptan.

- Si ya son más mayores habrá que ser diplomáticos... Primero habrá que explicarles las buenas razones por las que se puede (y debe) hacer una renovación de los juguetes: solidaridad para los otros niños, espacio para nuevos juguetes, hacerle ver que ya no juegan con ellos, etc.. Si aún así les vuelve la ilusión con algún juguete que parecía olvidado, se puede hacer un trato y dejarlo durante un tiempo a ver si es verdad que juega con él, pero si pasado ese tiempo se ha quedado olvidado otra vez en el rincón, lo donaréis. Las condiciones las acordáis ambos, ya que los peques suelen ser muy cumplidores con estas cosas si han tomado parte.

- Lo mismo se puede aplicar si le regalan algún juguete que ya tenga (otra bici, otra muñeca...): pueden entender que hay que deshacerse de la anterior (o alguna de las anteriores si ya os habéis juntado con una veintena de muñecas, por ejemplo..).

- Habrá que predicar con el ejemplo, es decir: mejor si ven que tú también vas sacando tus cosas a medida que entran otras nuevas. Así podrás hacérselo ver como algo normal.

- Se pueden plantear regalos de otro tipo que no sean juguetes u objetos materiales, así los niños pueden disfrutar de otras actividades que igualmente les enseñan experiencias y les aportan algo más.


Espero que las fiestas estén siendo fantásticas y llenas, sobre todo, de buenos momentos. Que el 2016 nos traiga algo de minimalismo a nuestro día a día y mucha felicidad para todos.

ALiCaduLa


 

Un día a la semana para mejorar

Escrito por MiniMamiS 29-11-2015 en Organización. Comentarios (0)

En mi trabajo voy con dos libretitas para apuntar lo tengo que hacer. Una es la agenda, donde apunto las citas o tareas con fecha, y otra es una libreta para anotar cosas que tengo que hacer en algún momento. Esas cosas no las pongo en la agenda porque, para empezar no es muy grande y no cabrían todas. Además los expertos en organización aconsejan que en la agenda solo te pongas las citas (con día y hora concretos) y es cierto que las tareas las solemos apuntar cada semana, pero sin un momento concreto para hacerlas (al final se quedan sin hacer..)

Hay tareas que tarde o temprano tendrán una fecha (devolver aquello que te dejó una amiga para tu bebé y ahora lo va a necesitar porque está embarazada, organizar bien la ropa de tu peque porque ya ha llegado el frío, pensar en regalitos o alternativas para la Navidad que ya está ahí..)pero hay otras que te gustaría hacer para tu bienestar y nunca les va a salir una fecha (cómo sacar ropa que ya no usas o tirar cosas que ya no quieres, cambiar esa bombilla de la lampara de la mesilla, llevar el trabajo preparado con unos días de adelanto...) Son cosas que si no haces no va a venir nadie a pedirte explicaciones, pero tú sabes que si las haces estarías mucho mejor. Sólo hay que buscarles un hueco..¿mejor cada día una tarea?..no quedan muchas horas en un día para segun qué cosas.. ¿mejor todas de golpe un día al mes?..quizás hay que esperar demasiado tiempo.. ¿y una vez por semana?

También te gustaría encontrar huecos para tus hobbys, o algún hábito que te gustaría instaurar, y, cómo no, planificar bien los propósitos del año próximo, que ya está ahí. La frecuencia con la que se deberían hacer algunas cosas cambia: para muchas debe ser diariamente (como beber agua nada más levantarse, lavarse los dientes...) pero para muchas otras, he descubierto que una vez a la semana basta para incluirlas significativamente en tu vida.

A lo mejor como propósito te has planteado ahorrar. Ese objetivo es muy amplio y tiene que reflejarse en tareas más concretas. Algunas de esas tareas se podrán hacer diariamente (por ejemplo, no tomar el café en la cafetería sino llevarte un termo al trabajo, o la comida en un tupper), y otras pueden hacerse un día a la semana, como no gastar nada ese día. Parece poca cosa, pero en un año (52 semanas) suma más de un mes sin gastar.. Si recuerdas aquello de 'no comprar nada nuevo en un mes' parecía mucho tiempo si se lograba, y sólo se refería a adquirir cosas materiales.

O quizás te gustaría tener tiempo para tí, para variar..Puede que sea demasiado escaparte todas las tardes, pero un día a la semana es más factible. Y lo notarás.

Así que, si ya estás elaborando tu lista de buenos propósitos y concretándolos en varios minicambios, quizás con reservar un día semanal para hacerlos obtengas resultados. Y luego te apetezcan más de un día.

Mis propuestas favoritas para hacer semanalmente

Estas son algunas cosas que más me gusta hacer (o que me he propuesto) un día a la semana:

- El día sin gasto. Como explicaba anteriormente, se trata de no gastar nada ese día. ¡Aquí sí que no se puede ni poner gasolina! así que yo intento o tener el depósito surtido o que sea un día que no trabajo. A veces es mejor que sea un día de trabajo porque si estás muy atareado no tienes tiempo ni de ir a por chicles. A veces es mejor que sea un día del fin de semana porque te lo pasas tranquilamente en tu casa, o que sea domingo, que está todo cerrado.

- Un día sin móvil. Si lo proponéis, la mayoría de la gente admite que no podría, por eso me parece un buen minicambio para conseguir pasar menos tiempo pendiente de la tecnología. Hay que empezar a mirar más allá de tu pantalla (y no tropezar con la farola..). Un día sin móvil puede resultar muy liberador. Se puede incluir un día sin tele, o un día sin entrar en las redes sociales o el mail. Si es todo el mismo día, casi que mejor ;)

- Un día de juegos. Pasar una tarde jugando con tus peques también puede tener hueco una vez por semana. Puede ser al aire libre (hacer una excursión, bajar a la playa a coger conchas..) o pasar la tarde jugando a juegos de mesa. La idea es pasar tiempo auténtico con ellos, porque también pasan los días y no encontramos ratos de entretenimiento con los peques. Lo ideal sería que ellos escogieran la actividad y se puede aprovechar y  no usar el móvil ese día, así todos contentos.

- El día de no hacer nada. Qué tentador para las mamis (y no  mamis), ¡y qué difícil parece también! Somos demasiado multitarea, y si tenemos una tarde libre nos buscamos algo que hacer.. Estaría bien pasar, al menos medio día, sin hacer nada. Y nada es nada, no aprovechar para hacer otra cosa. 

- El día sin quejas. Está muy de moda también el intentar no quejarse, cosa que la mayoría hacemos de manera automática y no nos damos cuenta de que envía un mensaje negativo a nuestros pensamientos que no nos ayuda en nada. Vamos, que quejarse no nos libera, si no que nos pone de peor humor. Por supuesto no es fácil, a la mínima que te fijes ya te has quejado por algo, así que empezar por un día parece más asequible.

- Un día para tirar cosas. Si has seguido algunos consejos de sacar de tu casa cosas que no necesitas, te habrás juntado con un montón de trastos que tirar. Seguramente la gran mayoría los tiraste el mismo día de limpieza, pero luego siempre quedan cosas, o dejas una caja para ir metiendo lo que vas descubriendo que tampoco quieres. Al final esa caja o bolsa parece formar parte de la decoración de tu casa...hay que ponerse un día ya! Un día a la semana baja los trastos que se hayan roto o que hayas desenterrado en la última revisión. Ahora que vienen navidades también se incluyen juguetes viejos o rotos, porque seguro que entrarán algunos nuevos.

- Una actividad nueva. Las aficiones, o visitar algún sitio que no conoces de tu ciudad, o probar una clase nueva del gimnasio, o jugar en serio con tu peque...son "tareas" que vamos posponiendo, por la rutina y esperando encontrar un hueco. Busquemos ese hueco un día de la semana, como una cita obligada y a disfrutar. Además las novedades enriquecen el día a día.

- Contactar con los amigos. Los quehaceres diarios hacen que pasen las semanas viendo sólo a tu tribu y a la gente del trabajo, y pasan los meses sin saber de tus amigos. Un día a la semana se puede reservar un ratito para llamar a alguno si vive fuera, o escribirle un mail (o en papel..qué ilusión!). Un wassap aún necesita menos tiempo. Si vive en tu ciudad, lo ideal sería quedar en persona (sin móviles por medio, claro)

- Pasar tiempo a solas. Esto lo leí en un libro y me pareció un consejo estupendo, hay que hacer de esto un hábito. Al menos una vez por semana hay que conseguir tener un rato para ti misma, así reseteas tu mente, te alejas de las obligaciones diarias (que ya sabemos que son muchas..) y te centras en tus cosas (no las cosas de tus hijos y de tu casa, sino en tus cosas). El libro recomendaba media hora al día, pero ese tiempo se pasa muy rápido..cuando has empezado a conectar con tus pensamientos ya se ha acabado tu momento.. Si un día a la semana nos tomamos una mañana entera o una tarde, cunde mucho más. O quizás podemos tener las dos cosas: media hora al día, y un buen rato otro día ;)

La lista puede ampliarse según los deseos de cada una, seguro que tienes muchas ideas que se podrían incluir aquí. Además hay actividades compatibles: puedes hacer en el mismo día una actividad nueva y no usar el móvil, o pasar tiempo a solas y que sea el rato de no hacer nada.

Quizás ya tienes medio diseñada tu lista de buenos propósitos, así que espero que te sirva el enfoque de 'una vez a la semana' para algunos de esos cambios. Yo ya estoy pensando en ello también, pronto os contaré mi propuesta divertida intentar para cumplirlos.

ALiCaduLa




Un mes sin comprar nada nuevo: mi experiencia

Escrito por MiniMamiS 07-11-2015 en Minimalismo. Comentarios (0)

El mes pasado os planteé un reto que consistía en no comprar nada nuevo durante 30 días seguidos. Si recordáis era una iniciativa para evitar el consumismo excesivo y reflexionar acerca de nuestras necesidades, materiales sobre todo. Así que cada vez que te encontraras en la situación de querer llevarte un artículo tenías que plantearte si de verdad lo necesitabas, cuántos como esos ya tenías, por qué te lo querías llevar, cómo se había fabricado, dónde iría a parar una vez utilizado, cuánto espacio ocupa va en tu casa y en tu vida y ver si podías pasar sin él y encontrar alguna otra opción (que te lo dejen, conseguirlo de segunda mano, esperar 30 días a ver si realmente lo necesitas.. etc)

En mi caso he de decir que pase la prueba exitosamente, claro que iba motivada para intentarlo. También ayuda que no tengo mucho tiempo para irme de compras por ocio, y vivo en un sitio sin un montón de tiendas tentadoras. Cuando salgo de paseo como mucho me tomo un café.

Pero es cierto que 30 días dieron para muchas situaciones, asi que valorando si era necesario o no adquirir algunas cosas, fuimos pasando el reto.

Mis momentos clave y algunas conclusiones

-Tuve que comprar un par de zapatos y zapatillas a mi hija porque no tenía y los necesitaba, así que entraba dentro de lo permitido (y dentro de sus 33 prendas para esta temporada: recordad el post). Aún así un par los conseguí de segunda mano pero nuevecitos: menos impacto ambiental y les damos una segunda vida.

-También hubo un momento tentación para mí con una chaquetita de punto en una tienda, pero finalmente no me la llevé. Me hice todas las preguntas al respecto (¿la necesito? ¿cuántas tengo parecidas a esta? ¿cómo se habrá fabricado?) y probé a ver si al cabo de los días seguía pensando que la quería (aquel consejo de no llevárselo inmediatamente y esperar unos días). Efectivamente no fue así: allí se quedó. Y su coste ha ido al bote del no-compre.

- No han entrado muchos objetos en casa pero eso no significa que no nos hayamos gastado dinero (hay que seguir comprando comida, poniendo gasolina y otras cosas necesarias). No es una medida para ahorrar, aunque sí para disminuir el consumismo.

- Un reto parecido que sí que tiene como objetivo ahorrar es no gastar nada un día a la semana (y aquí sí que no se puede gastar nada, ni ir al super a comprar, ni poner gasolina ni nada de nada..) Si se hace todas las semanas, en un año es como si hubieras estado casi dos meses sin comprar ni gastar nada..Ya lo desarrollaremos en otro post :)

- Si 30 días os han parecido demasiado, podéis plantearos este reto a pequeña escala y, por ejemplo, un fin de semana al mes no iros de compras por hobby...En vez pasar el día en el centro comercial haced alguna actividad diferente en familia. O contad los días que te mantienes sin comprar nada, como si fuera un juego. Algo es algo.

- Este mes hay otra oportunidad de probar vuestra valía: como aparece en la foto inicial, el 27 de noviembre es el día sin compras, puedes intentarlo y así promover un consumo más responsable.

¿y tú intentaste el reto? ¿cual fue el resultado? ¿hubo efecto rebote y tras pasar el mes te diste un atracón de compras? ;)

ALiCaduLa

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Reconquista tu tiempo libre: delega

Escrito por MiniMamiS 30-10-2015 en Organización. Comentarios (0)

Conseguir más tiempo para hacer todas las tareas se ha convertido en un objetivo generalizado, pero sobre todo cuando te conviertes en papimami. De repente hay muchas más cosas que hacer y el día sigue teniendo 24 horas (incluso parece que menos porque no eres tan eficiente...duermes poco, hay que adaptarse a las nuevas rutinas, etc..)

Para intentar hacerlo todo existen varias estrategias: hay que organizarse bien,  intentar ser eficiente, se puede optar ser multitarea (nada recomendable) y otra posibilidad es reducir esa lista de tareas.

El riesgo de intentar reducir la lista de tareas es que, como hay tareas que no se pueden eliminar (sobre todo las nuevas añadidas relacionadas con tu bebé) al final se acaban eliminando las actividades personales, como tus hobbies y proyectos (al menos durante una larga temporada). Para no sacrificar el bloque de las tareas personales en favor de las tareas obligadas, hay otra estrategia que debemos practicar y es delegar.

Delegar es más bien una habilidad, y se debe entrenar porque no todo el mundo sabe hacerlo (sobre todo las mamis que tendemos a querer hacerlo todo..) Las razones por las que nos cuesta delegar son variadas: porque pensamos que sólo nosotras sabemos hacerlo, porque acabaremos antes si lo hacemos nosotras, porque empezamos haciendolo nosotras y ya es un hábito... pero todo eso se puede (y se debe) cambiar.

Partiendo del supuesto de que haya dos progenitores en casa (si tu hogar es monoparental ya es otra cuestión), ya tenemos dos adultos para poder hacer todo lo relacionado con la casa y con el bebé. Sólo se me ocurre una tarea que es exclusiva de la madre y sería dar el pecho, pero todo lo demás el papi lo puede hacer, así que ¡a repartir!

Consejos para el reparto de tareas

Elabora una lista con todas las tareas relacionadas con la casa y el bebé o los peques. Las de la casa suelen ser hacer la compra, limpiar y recoger, cocinar, lavar la ropa y tenderla, recogerla y guardarla (quizás también planchar..), bajar la basura, sacar al perro (si lo hay).. Las relacionadas con los peques (según edades) serían: darle de comer (pecho, biberón, papillas..), baño, vestirle, cambio de pañal, levantarse por la noche (la mayoría..), llevarlos a la guardería-cole y recogerlos (lo mismo si hace extraescolares), ir al pediatra.

Observa vuestras rutinas durante una semana y anota todas las tareas que se realizan y quién las realiza (y por qué). Tal vez parece que están muy repartidas y veáis que, efectivamente, siempre recaen las mismas en la misma persona.  Con la lista de tareas en mano toca analizar si las hace siempre la misma persona porque no hay más remedio (por horario de trabajo, por ejemplo) o se pueden alternar. No es muy buen argumento el "esto lo hago yo porque soy la mami"...(peor si te lo dice una tercera persona.."lo hace ella, que es la madre"...suena a que se hacen mejor por eso y las habilidades van con la persona, no con el género). Otra cosa es que asumas una determinada tarea porque te gusta especialmente, pero no porque creas que el otro no será capaz.

Con las tareas que se puedan repartir, organizad un nuevo horario semanal para ir alternándolas. Por ejemplo se pueden repartir las comidas (si no toma pecho, claro) y que cada uno le de una o que cada día se ocupe uno. O uno lleva al peque al cole o la guardería y el otro lo recoge. O uno lo baña y el otro lo duerme. O que cada noche se levante uno si se despierta... Las combinaciones son variadas y depende de los horarios y de las preferencias. En mi caso, que los dos trabajamos, yo la llevo a la guardería, la abuela la recoge y le da de comer y el papi la suele recoger después de la siesta. Por la tarde, si no estamos los dos, la pasea uno y cada día la baña uno y esa noche se levanta el otro. 

Si en casa hay más hijos y ya son más mayores, hay que intentar que vayan siendo autónomos y así habrá tareas que ya no tendrás que ir haciendo tú como recoger sus cosas, vestirlos o darles de comer. Al principio parece que será mejor si los haces tú porque acabas antes, pero a la larga es mejor dejarles y que lo aprendan bien, saldrás ganando.

Intenta ser estricta al principio. Es importante ponerse un poco cuadriculado y respetar el reparto, sobre todo si hasta ahora siempre hacías tú una determinada tarea, porque como cualquier otro hábito, por inercia o comodidad es muy tentador acabar haciéndolo tú. Puedes aprovechar, por ejemplo, el momento del baño para bajar tú la basura e irte a dar tu caminata, así no caerás en la tentación de asomarte "a ver como va"...

Ten la mente abierta. Por el mismo motivo que antes, al principio tendemos a inmiscuirnos a ver como lo hace el otro porque nos parece que nuestra manera es mejor. Pero no hay un modo mejor o peor de hacer una cosa, simplemente es diferente al tuyo pero eso no quiere decir que no sirva. Quizás te sorprendas y veas que se duerme sin problemas si va el papi a leerle un cuento... Vale, puede que el primer día que le pone unos leotardos a la peque tarde el triple que tú, pero al final se aprende. Y si no que elija él la ropa y le ponga un pantalón, que más da.

Después, relájate y haced alguna excepción. Cuando ya sea algo normal, por supuesto se puede alterar el horario y hacer alguna tarea que no te tocaba porque ha surgido alguna cosa. No pasa nada, siempre que no empiece a ser generalizado.

Delega en más personas. Esos abuelos que están deseando que se queden a dormir los nietos, o una amiga que te regala un vale de canguro por una noche, o cualquier otro que se ofrece a darle un paseo, llevarlos al parque, etc.. prueba y di que sí. Y tú vuelve a hacerte un horario semanal en el que puedas ir al gimnasio, tomarte un café, ir a cenar con tu pareja o con tus amigas...

Convierte el reparto de tareas en un hábito y reconquistarás tu tiempo libre.

Y tú, ¿Qué tareas haces siempre? ¿cuáles te ha costado más delegar? ¿en tu día sólo vas detrás de todos haciendo tareas obligadas y pocos hobbys?...

ALiCaduLa


PD. Este post nació de la anécdota que vivió una compañera de trabajo en la que, mientras asistía a un curso de formación, apareció un padre con su bebé llorando a moco tendido (el bebé, no el padre) buscando a la madre porque no sabía que hacer con él. La madre se tuvo que salir un rato para atenderlo (al bebé, no al padre....aunque tampoco andaría fino si había tenido que ir a buscarla..). Luego comentaron varias que la verdad era que todo lo relacionado con sus bebés lo hacían ellas...Mi compañera no tiene hijos aún pero le sorprendió un poco. Y con razón.

Dedicado a todos los papis que saben y quieren ser papis. Y a todas las mamis que a veces no nos acordamos de ellos y los necesitamos. (y a los peques que pueden disfrutarlos;)