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Ideas y reflexiones para mamis minimalistas

Por una vida con bebé pero sin estrés

KonMari para Bebés (I): conociendo el método

Escrito por MiniMamiS 23-03-2017 en Minimalismo. Comentarios (0)


Hace tiempo que quería escribir un post comentando el famoso método de Marie Kondo y creo que la mejor manera es explicando cómo utilizarlo con las cosas de tu peque. 

El método Konmari es muy personal: para aplicarlo con tus cosas (ideal si vives sola) y, de hecho, en su libro aconseja no organizar nunca las cosas de los demás miembros de la casa. Pero claro, ya sabéis... cuando tienes un bebé..la vida es un poco diferente y los métodos se han de ajustar. Al fin y al cabo tu peque no podrá decidir sobre sus cosas durante un tiempo, así que de momento, organizar sus objetos es cosa nuestra. Y podemos hacerlo usando este famoso método (o algunas de sus ideas). Tengo material para un par de artículos: en este resumiré sus ideas clave y en el próximo veremos las aplicaciones con las cosas de tu bebé.

Quién más o quién menos ha oido hablar del método Konmari: o se ha leído el libro o conoce algunas de sus ideas (como su famosa manera de doblar la ropa..). Os resumo aquí sus principales características.

Ideas clave 

- Lo primero es desechar. Esta es una idea muy importante (que no sólo defiende ella): antes de guardar, primero hay que seleccionar lo que te quedarás. En esta idea se basa aquello de no adquirir aún cajas ni objetos para guardar, ya que puede que tras la selección no los necesites. Si no tiras cosas primero, por mucho que consigas almacenarlas todas, el espacio seguirá viéndose desordenado (es el efecto de guardar cosas que no necesitas), y además, tarde o temprano, las cajas y demás unidades de almacenamiento se llenarán.

- Organiza una sola vez. La autora no es partidaria de hacer un poco cada día, (nada de aquello de tirar una cosa cada día..al menos no para empezar). Ella defiende que se organice todo de golpe porque si no nunca se acaba y no se ven resultados. Si se hace de una vez el impacto es tan grande que el espacio no se desordenará otra vez (no habrá efecto rebote).

- Organiza por categorías, no por habitaciones. Este también parece ir un poco en contra de otras sugerencias de organización, donde podías empezar por algo pequeño (como un cajón), e incluso de lo que normalmente hacemos cuando ordenamos en casa: vamos a una habitación, o a un armario y lo ordenamos. Pues el método Konmari dice que nanay, que hay que ir por tipo de objetos (categorías) ya que se suelen tener muchos repetidos (los duplicados que comenté en otro post) y sólo si los sacas todos, los puedes detectar, elegir y asignarles luego un sitio. Si vas por habitaciones nunca conocerás el volumen total y seguirás teniendo muchas cosas.

A veces los objetos coinciden con un espacio porque se guardan allí (productos de aseo en el baño, utensilios de cocina en la cocina..), y aquí funciona lo de ordenar 'la habitación', pero realmente te estás centrando en los objetos: allí normalmente los detectas todos y los seleccionas. Los demás objetos seguro que están repartidos por toda la casa, así que hazlo por categorías. 

- Las categorías que hay que organizar en el método Konmari son: ropa, libros, papeles (documentos, recibos, garantías de aparatos..), 'komono' (objetos varios) y objetos sentimentales (regalos, cartas, fotos,etc..). Ella recomienda abordarlos por este orden porque es más fácil decidir sobre los primeros (ropa, libros..) que sobre los objetos sentimentales, y así se va entrenando la capacidad de desechar.

Los peques no tienen todas estas categorías (menos mal!), como libros, papeles (documentación, garantías de aparatos..), objetos setimentales (los hay pero no son suyos sino tuyos, son sentimentales para ti). Sin embargo aparecerán otras, como los 'juguetes'.

- El último paso es ordenar, y para ello la clave es asignar un lugar para cada cosa y guardar los objetos de la misma categoría juntos. Para guardar también hay una serie de consejos importantes:

- Todo lo que se pueda debe guardarse en vertical, no apilando los objetos. De aquí nace su conocida manera de doblar la ropa.

- No debes almacenar siguiendo el 'plan de circulación' o 'la frecuencia de uso': ya sabes, aquella idea de tenerlo todo a mano, donde es más fácil sacar las cosas. Con esto sólo se consigue dispersar las cosas por toda la casa, olvidarse de los objetos que hay y acumular más. El almacenamiento debe facilitar guardar las cosas, no sacarlas, porque si cuesta guardarlas no lo haremos.

- El sistema de almacenamiento debe ser sencillo. Hay que intentar tener las cosas no muy requeteguardadas, ya que es fácil perderles la pista y olvidarse de ellas. La idea es abrir un armario y localizarlo todo. En este sentido el método Konmari apuesta por no guardar la ropa de otras temporadas, de tenerla toda en el armario y no meterla en cajas hasta la temporada siguiente.

Otras ideas del método

A quién se haya leído el libro seguro que le habrán llamado la atención otras pautas más originales o místicas, que hacen tan peculiar su método. Por ejemplo:

- No debes enfocarte en lo que vas a tirar, sino en lo que vas a guardar: escoge lo que te quedas y tira todo lo demás.

- Y el criterio para desechar o no es coger cada objeto es preguntarte si te da alegría o no: quédate sólo con lo que te hace feliz para conseguir estar rodeado de las cosas que amas.

- Por lo tanto, los demás criterios basados en la utilidad no son la clave fundamental para elegir, aunque sean prácticos y se usen para seleccionar muchos objetos. En el método Konmari no se aconseja aquello de guardar los objetos dudosos en una caja y pasado un tiempo, si no los has necesitado, se tiran ,o de tirar todo lo que no hayas usado en un año. Tampoco es partidaria de poner un número de cosas como objetivo (ni 100 objetos, ni 33 prendas..), sólo importa si lo que tienes te hace feliz.

- A los objetos los trata como seres vivos, con sentimientos de felicidad si lo usas y al contrario si no. También como entes a los que debes dar las gracias por facilitarte tu tarea diaria, incluida tu casa entera por estar ahí al volver.

- Lo que tu no necesitas, tampoco lo necesita tu familia (ni tus amigas, etc..). A veces endosamos algún objeto (o muchos..) a alguien porque pensamos que lo necesitará, pero hay que asegurarse de que efectivamente así será, porque muchas veces lo regalamos para no sentirnos culpables por estar desperdiciándolo.

- Alguna vez te arrepentirás de haber tirado algo, pero se supera ya que al elegir qué tirar y qué guardar, se cambia de mentalidad: te das cuenta de que tampoco era tan necesario un objeto.

- Cuando organizas tu espacio, cambia tu vida (por eso se llama 'La magia del orden'). Por supuesto, yo no creo que sea en plan 'tiré mis zapatillas y me tocó la lotería, pero sí que es cierto que cuando reorganizas tus cosas, tu mente y tus pensamientos también. Y cuando eres capaz de desechar objetos a los que te aferras (del pasado, por ejemplo, o aquellos 'porsiacaso', para un futuro incierto), es porque estás lista para nuevas experiencias. Además, si tienes pendiente desde hace tiempo esto de organizar tu casa, cuando lo hagas ya podrás emplear tu tiempo (y espacio!) en otras cosas.

Y a ti que te parece? demasiado radical? te quedas con algunas cosas? Te animo a leer el libro, hay muchos detalles que aquí no aparecen. En el próximo post veremos cómo aplicarlo con las cosas de tu bebé, quizás empieces tú antes a reorganizar!

ALiCaduLa



Duplicados: pros y contras

Escrito por MiniMamiS 06-01-2017 en Minimalismo. Comentarios (0)


Los objetos duplicados son aquellos que tenemos repetidos más de una vez con intención de facilitarnos el día a día (tenerlos a mano cuando se necesitan) pero que tienen su reverso oscuro, ya que hacen aumentar la cantidad de cosas que almacenas en casa sin darnos mucha cuenta, así que vale la pena controlarlos para sacarles todo el partido posible (ya que tienen sus ventajas) sin dejar que se conviertan en trastos inútiles.

Los más comunes

Algunos ejemplos de objetos duplicados en casa serían:

Bolígrafos: en distintos cajones, botes para lápices, estuche, el bolso..

Muestras de productos de aseo: se suelen guardar en el neceser para cuando viajas, en el otro baño si hay más de uno en casa, en el bolso...

Revistas en el baño 

Mecheros o cerillas: originalmente para la cocina, pero se suelen repartir en los cajones de distintos muebles (sobretodo si te gustan las velas o el incienso) y en el bolso si fumas.

'Gadgets' tecnológicos: lápices de memoria que no se sabe ni qué contienen, cargadores de móvil (u otros), enchufados en varios sitios (no vaya a ser que del salón al baño se me apague..)

Algunas razones para vigilar los duplicados

- Parece que no tienes tantos porque muchos de los duplicados son de cosas pequeñas (bolígrafos, mecheros, muestras de aseo...) pero en estos casos sueles tener muchas réplicas (no sólo dos bolis..sino un par en cada sitio posible)

- Se da una curiosa paradoja: cuando tienes sólo un objeto de lo que sea, lo tienes bien localizado y lo encuentras siempre. Pero cuando tienes más de uno, se traspapelan con mucha más facilidad y a la hora de la verdad, no lo encuentras o no funciona. Así que no siempre son útiles o te ahorran tiempo.

- Como no están guardados en el mismo sitio, dejas de controlar la cantidad que tienes y, ante la duda de si hay o no, adquieres otro.

Cuando sí y cuando no

En algunas ocasiones, podemos sacar provecho de ellos, pero hay algunos objetos que hay que vigilar de cerca:

- Casa familiar: Si tus padres no viven en tu ciudad, pero están relativamente cerca, y vas frecuentemente a pasar el fin de semana, puedes dejar en su casa algunos objetos para ahorrarte bultos en la maleta (siempre que no invadas excesivamente su espacio, claro). Este es mi caso y yo, por ejemplo, tengo allí un pijama y un cepillo de dientes. Puedes dejar algun kit básico de aseo con alguna cosa más (limpiadora de cara, desodorante..). Se pueden dejar cosas útiles también para tu bebé: nosotros tenemos allí algunos juguetes (para no tener que cargar con toda la colección..así es como si los redescubriera) y hemos dejado alguna vez  pañales y toallitas (aunque hay que vigilar al principio los cambios de talla para no quedarte con medio paquete inútil).

Allí además usamos una cuna de viaje (y por lo tanto hay juegos de sábanas y demás) y una trona plegable para las sillas del comedor (que se queda allí también).

- El trabajo: si en el trabajo tienes un espacio personal (tu mesa, una taquilla, un estante o casillero..) hay algunos objetos que la gente suele tener: un cargador del móvil, un vaso, capsulas para café (si hay máquina disponible), cosas de comer (cuidado con eso..), un neceser (ya hablaremos de las muestras..)

- Muestras de cosméticos: si viajas mucho, las muestras de productos cosméticos tienen su punto. Pero este es uno de los artículos más traicioneros...son pequeños, se acumulan fácilmente y les pierdes la pista más rápidamente aún...cuando los rescatas, ya se han pasado.. Y es que las muestras tienen muy poca vida útil (menos que el mismo producto en su formato grande) así que mis recomendaciónes son:

- Acepta sólo las de productos que de verdad quieras probar: si ya eres fiel a una colonia, no aceptes otra (no te la pondrás..), o acepta cremas adecuadas a tu piel.

-Úsalas en cuanto llegues a casa: no esperes a viajar ya que puede que no tengas bastante producto con el de la muestra para todos los días del viaje (o te sobre y esté en un formato que lo tengas que tirar..qué desperdicio!). Además puede que hasta que viajes pase tiempo y se haya caducado.

-Objetos tecnológicos: los cargadores de móviles y tablets están empezando a ser una invasión, porque con cada aparatejo hay uno y normalmente ya son universales (uno te vale para varios aparataos).. Esperemos que pronto pongan la opción de adquirir un aparato sin cargador si ya le sirve uno que tengas, mientras tanto no los dejes todos ocupando enchufes como si fueran culebras.. Quédate uno o dos por si cargas dos cosas al mismo tiempo, y el resto los guardas juntos.

- En casa: la norma para tu casa sería la de no tener duplicados, sobretodo si vives en un piso tamaño medio de un solo nivel (si tienes un dúplex o casa con varias plantas sí que es más práctico tener algunos objetos más a mano, o por ejemplo los dos baños equipados al completo). Algunos objetos que viene bien tener doble en casa (pero sólo doble!! no múltiple) son: 

- algunos utensilios de cocina (tijeras, espumaderas..) Así cuando se ensucia uno, aún tienes el otro limpio.

- las tijeritas del bebé: una en el baño y otra en su cambiador..a veces no sabes cuando va a ser el mejor momento. Esto vale para otras cosas de su aseo (la pera nasal, bastoncillos de las orejas..)

- Otros objetos del bebé: muchas cosas de tu peque tienen permiso de duplicarse porque siempre viene bien tener en casa y en la bolsa del carro: toallitas, pañales, cleenex, botellita de agua...

- Bolígrafos: pero con cuidado de no tener uno en cada cajón..Yo tengo uno en la cocina y otro en mi habitación, porque luego tengo mi estuche del trabajo y ya voy servida.

Como consejo final, dos cosas (sólo dos, jeje):

- Evita duplicar objetos que atraigan más duplicados (botes para lápices, neceseres..) porque tenderás a llenarlos.

- Si has hecho limpieza y efectivamente tienes muchos objetos de un tipo multiplicados, júntalos todos en el mismo sitio y con intención de ir reponiendo, no de usarlos todos al mismo tiempo.

¿Y tú qué duplicados te has encontrado?

ALiCaduLa

Las mejores ideas MinimaListas y de organización

Escrito por MiniMamiS 30-12-2016 en Minimalismo. Comentarios (0)


Si te has propuesto ser más organizada (o intertarlo) y adoptar un estilo más minimalista para el próximo año, estas son algunas de las mejores ideas que he leído y probado (o que curiosamente ya practicaba y luego me la he encontrado en un libro). Este es un post que se podrá ampliar: este año seguro que descubrimos más ideas!

- Deshazte primero de los grandes objetos (una tele grande que no funciona, un aparato de gimnasia que no usas, un mueble.cama que nunca usa nadie..). El efecto en tu espacio es mayor y para empezar te animará.

- No guardes nada después de participar en un mercadillo (o intercambio de ropa con amigas o similar..). Lo que salga de tu casa, no vuelve. Se deja en un contenedor de ropa, se dona en alguna ONG, o se lleva al punto limpio.

- Si has utilizado internet para poner tus cosas a la venta y así sacarlas de casa, date un tiempo prudencial para ello y si no, igual que antes, se dona o se tira. No hay que hacerse esclavo de la segunda mano si tu prioridad no es ganar dinero con ello porque, mientras esperas, las cosas siguen en tu casa y gastas un tiempo valioso en el asunto (estar pendiente de las páginas web donde has puesto el anuncio, hacer los envíos, contestar y tratar con los que se interesan..). Hay que valorar esos costes.

- No compres organizadores (cajas y demás..) antes de ponerse a ordenar y limpiar. Primero hay que tirar y cuando veas lo que necesitas guardar, y el espacio necesario, ya se verá si necesitas cajas nuevas (puede que no hagan falta).

- Organizar por categorías en lugar de por espacios: este es un consejo muy Konmari, organizar todos los objetos del mismo tipo o categoría aunque estén en varias habitaciones de la casa. Necesita un poco más de tiempo que empezar sólo por un cajón o un armario, porque hay que revisar todos los recovecos para localizar todos los objetos de la misma categoría, pero te permite detectar duplicados y saber realmente cuánto tienes de algo, lo cual facilita deshacerte de cosas y asignarles un sitio para guardarlas. Si vas por habitaciones puede que cuando hayas organizado toda la ropa, te aparezca más en otro sitio y tengas que volver a organizarla.

- Mete los cubiertos en el lavavajillas por categorías: este ya lo hacía mi abuela (y mi madre!) y lo leí hace poco en un libro, así que aunque suene un poco exagerado debe ser útil (lo es, yo también lo hago ;) Si tienes un lavavajillas con cesta para los cubiertos, se trata de meter en cada cestilla un tipo (los tenedores en una, cucharillas en otra..), así al guardarlos los coges juntos de una vez y es más rápido (porque en el cajón justamente están guardados también por categorías)

- Agrupa recados para hacerlos el mismo día, así no hay que salir caaaada día para hacer una cosa que, según distancias, puede hacerte perder toda la tarde. Y si te tienes que llevar a tu peque ni te cuento..ellos no tienen paciencia para esperarte tranquilos mientras haces recaditos. Mi consejo es que vayas sola, y en una hora estarán varios hechos para toda la semana.

- Escribe una lista para hacer la maleta y llévatela para luego no dejarte nada. Por breve y cerca que sea el viaje (un fin de semana a casa de tus padres..) cuando viajas con hijos los objetos se multiplican..y cuando estás haciendo la maleta, las interrupciones normales del día a día pueden hacer que te dejes algo importante. Lo mejor es hacerse una lista, que tenga una parte fija (de cosas que vayas donde vayas siempre has de coger) y luego según destino y epoca del año, la amplías. Yo tengo una nota en el móvil con la lista fija y la semana que vamos a viajar voy ampliando con lo que me viene a la mente ( porque te sueles acordar de las cosas en cualquier otro momento). El rato de hacer la maleta simplemente lees la lista y vas metiendo. También va muy bien para el repaso de último momento con esas cosas que no puedes guardar hasta el final y, por supuesto para volverla a hacer a la vuelta y no dejarse nada.

- Fragmenta: muchas veces se recomienda hacer algunas cosas de golpe (organizar una habitación, o la casa entera, o realizar alguna tarea del trabajo hasta que acabes, escribir o leer una hora entera..) pero cuando eres mami muchas veces eso es imposible..No sabes lo que durarán las minisiestas de tu hija, o aunque no lo seas,  puede haber algún imprevisto (contabas con una hora entera en el trabajo y no es así..). En estos casos, dedica 15 minutos y verás como cunde. Pensamos que una tarea te va a ocupar unas buenas horas y resulta que con poco rato la tienes más que adelantada. Muchas veces lo que cuesta es empezar.

¿y tu? ¿tienes tu truco favorito? Cuéntanoslo!

Continuará...

ALiCaduLa


El principio de Pareto aplicado al espacio

Escrito por MiniMamiS 13-11-2016 en Minimalismo. Comentarios (0)


Seguro que habéis oído hablar de esta ley o principio, también conocido como la ley del 80-20, que originalmente describía como el 20% de la población era propietaria del 80% de la tierra. Hoy en día se aplica en muchos ámbitos de economía y organización (el 80% de las ganancias se deben sólo al 20% de los clientes, o para realizar el 80% de las tareas importantes necesitas solamente el 20% de tu tiempo de trabajo..). Hace poco leí su aplicación con los espacios que despejas y reorganizas, aconsejando que ocupes un 80% del mismo y dejes vacío un 20%. 

Parece fácil pero...es un hecho que cuando consigues un cajón vacío ya estás pensando con qué lo vas a llenar. Sin embargo puede ser muy útil mantener ese 20% según donde lo tengas y visualmente, por ejemplo al abrir el armario, no dará sensación de agobio. Algunos sitios donde se puede aplicar y obtener beneficios son:

- En la cómoda de la ropa del bebé podrías dejar libre un cajón, e ir poniendo allí algo de ropa de la talla siguiente para tenerla a mano y no perderle la pista. En cuanto saques algo que ya no le cabe, pasas la ropa nueva. 

- En el armario puedes dejar vacío un estante, o una parte de las perchas, así el resto de la ropa colgada la podrás mover mejor para coger lo que buscas.

- Los estantes con adornos también se benefician de no tenerlos a rebosar..de hecho aquí aconsejaban lo contrario: dejar un 80% de espacio libre (tener un adorno) así es más fácil de limpiar y visualmente es más agradable.

- El perchero de la entrada o sitio similar para dejar los abrigos y demás: si empiezas a poner unas chaquetas encima de otras, no encontrarás la que buscas en un momento dado (y se acabarán cayendo). Deja siempre una percha libre, y en el resto que sólo haya una cosa colgada por percha.

- El baño: estantes, cajones y armarios también deberían estar al 80% de su capacidad (o menos), ya que solemos comprar productos de aseo antes de que se acabe el anterior, así habrá sitio para guardarlo y tenerlo a mano cuando se necesite. El espacio de la bañera para gel y champú también debería ocuparse mínimamente, luego es un rollo sacar 20 botes para poder limpiarla...

- La cocina: si dejas ese 20% de espacio libre en despensa, nevera y congelador podrás encontrar los alimentos más fácilmente y cogerlos sin tener que sacar cosas que estén delante. Además así los tendrás controlados y será más difícil que te caduquen o que compres cosas que ya tenías porque les perdiste la pista... 

- La agenda: sea en papel o electrónica, es importante que sea realista en cuanto a las tareas que apuntas para hacer en un día...es imposible que cada hora tenga algo apuntado (sobretodo si es una tarea que necesitará más tiempo), además si la hoja de la agenda está a tope de notas y tareas apuntadas, puede que lo importante pase desapercibido. Así que si tenías pensado hacer 7 cosas, déjalo en 4. El domingo planifica la semana de manera que los primeros días anotes 4-5 tareas, pero jueves y viernes los dejas vacíos (o sólo con un par) por si has tenido que posponer alguna. Y deja un día libre (el 20% de la semana :)

- El bolso: las mamis nos hemos despedido de los bolsitos pequeños en los que llevabas una carterita, el móvil y unas llaves, y normalmente somos más de maxibolsos, sobretodo si trabajas. Hay que intentar no llevarlo a tope: pesará demasiado y no encontrarás nada.. Marca un contenido fijo con lo realmente necesario y si el bolso para ese día es  más grande, no metas más cosas.

- La maleta: si vas a viajar se puede llenar la maleta al 80% en vez de a tope, así tienes espacio para traerte algún recuerdo.

Se me ocurren muchos otros ejemplos para aplicar este principio: los estantes con libros, cualquier armario con cajones, el maletero del coche, las cajas para guardar juguetes en la habitación de tu peque...

Y tú? En qué otros espacios se te ocurre que se podría adoptar esta proporción? Qué otras cosas o situaciones no deberían estar al 100%?

ALiCaduLa

Pautas para la vuelta al cole...maternal

Escrito por MiniMamiS 24-09-2016 en Organización. Comentarios (0)

El fin de la baja maternal es otro de los momentos en que hay que reorganizarse y adaptarse. Aunque a muchas mamis nos apetece volver al trabajo (aunque sólo sea por relacionarse con más gente y dejar de hablar en diminutivo..), suele ser fuente de bastante estrés, ya que se suman las tareas propias del bebé y la casa, que ahí seguirán por hacer, con las del trabajo (y para dedicarte a cada grupo vas a tener la mitad de tiempo, porque ahora una parte importante del día estarás trabajando).

En el trabajo

Cada trabajo tiene sus pros y sus contras, lo importante siendo mami es que no te ocupe más horas de las necesarias, aunque eso depende del tipo de trabajo que hagas. En este sentido hay tres posibilidades:

- Que trabajes en algo que no implica llevarse trabajo a casa: enhorabuena! disfrútalo, y no te lo lleves mentalmente a casa. Si no se puede adelantar fuera del sitio de trabajo, no vale la pena.

- Que tu trabajo no tenga hora final definida y/o siempre implique adelantar trabajo en casa, porque eres autónoma y tienes un negocio propio, o trabajas para una gran empresa con un cargo importante y tratas con clientes que tampoco se ciñen a un horario hasta las 5, por ejemplo.

- Que tu trabajo en principio sí conlleve adelantar una parte en casa, pero con una mejor organización del tiempo podría evitarse (o minimizarse). Aquí me incluiría yo, que soy profesora, aunque muchas veces por mucho que hagas siempre hay cosas que adelantar fuera del centro o fuera de horas de clase (depende de si te toca ser tutor, tienes algún cargo, o todas las clases que das son nuevas..)

En este último caso (aunque también valdría para el segundo) las recomendaciones serían:

- Asignar un espacio para las tareas dentro del horario de trabajo: a primera hora es cuando se recomienda hacer alguna tarea importante, antes de que tengas la primera reunión, o la primera clase (en mi caso). Después si sabes que tendrás algún otro hueco, haces otra. Hay que planificarse la semana para ver de cuantos huecos dispones y asignarles las tareas más importantes.

- Respetar los descansos: la media hora del almuerzo debería ser sagrada, nada de llamar a tal cliente o adelantar algún otro asunto, porque esas cosas no se suelen hacer en 5 minutos...al final te quedas sin descanso. Muchas veces se adelanta más mandando un mail.

- Evitar la "paradoja de la perfección": es positivo querer hacerlo lo mejor posible, pero si se busca demasiado la excelencia, nunca se acabaría una tarea. En mi caso, para preparar una clase hay tantas fuentes de información (libros, internet..) que se eternizaría..(y ahora no tenemos tiempo para eso.) Si tienes un trabajo creativo o de este estilo, hay que saber parar.

- Sobre todo, la clave está en priorizar tareas y respetar el horario laboral: estate allí al 100% y adelanta todo el trabajo posible, pero cuando sea hora de irse, se acabó.

En casa

Antes de ser mamá, el momento de salir del trabajo suponía una tranquila alegría porque sabías que ibas a tu casa a descansar, sólo te tenías que ocupar de un par de cosas, como la comida o la cena (y si te apetecía, si no, pues nada) y todo iba a estar como te lo habías dejado (más aún si vivías sola).

Pero ahora eres víctima de lo que se denomina la segunda jornada laboral...sales del trabajo y antes de llegar a casa ya estás cansada pensando en todo lo que hay que hacer..La clave es delegar y simplificar todas las tareas que puedas, para que cada día no tengas que hacer de todo.. Ahí van algunos consejos de minimami:

- Planifica un menú para dos semanas de comidas y cenas y cíñete a él, así no tendrás que pasarte el día pensando en ello (y darte cuenta de que te falta algún ingrediente para ese día y, por lo tanto, tendrás que pasar por el súper..).

- Esto quizás implique meterte un rato a cocinar para tener algunos platos ya preparados, por ejemplo un día del fin de semana o alguna tarde libre, pero es más eficiente que tener que hacerlo cada día. Y a veces simplemente no hay otra opción: yo salgo a las 3 y tardo media hora en llegar a casa.. así que, o tengo la comida hecha, o directamente meriendo... El día que hagas algunos platos, haz de más para congelar y solucionar varias comidas.

- Haz una gran compra semanal (o incluso más espaciada, si tienes sitio para almacenar los productos). Puedes pedir que te la lleven a casa, o hacerla por internet, y ese tiempo que te ahorras.

- Concentra todos los recados que puedas en un día: ir a comprar en distintos comercios, pasar por correos, ir al banco, poner gasolina,... Intenta reservar un rato un día en vez de tener que salir cada día para una cosa. También es buena idea que los establecimientos estén próximos, para poder hacer los recados sin perder tiempo en desplazamientos.

- Todo aquello que tenga opción on line, adoptalo: hacer las gestiones bancarias por Internet es uno de los mejores ejemplos. Además los bancos tienen un horario bastante incompatible con los de casi todo el mundo ( y encima habrá cola..). También podemos incluir hacer algún tipo de compra, pedir citas médicas o de algún otro tipo, etc..

- Plantéate seriamente contratar a alguien para limpiar a fondo la casa periódicamente. Con un día a la semana ya se nota mucho, y piensa que ahora se ensucia todo más fácilmente y hay más trastos por medio que recoger. Así no llegará el tan ansiado día de descanso y pensarás: "sí, pero hoy toca limpieza..."

- Respecto a los "trastos" y demás objetos de casa, la idea es tener menos cosas, así habrá menos que recoger, limpiar, lavar... La ropa es uno de esos objetos que quitan mucho tiempo en mantenimiento, así que hay algunas cosas a considerar. 

- Usa ropa de tejidos naturales, aguantan mejor la jornada. Si es sintética y no transpira, la sudarás fácilmente y a mitad del día tendrás que cambiarte, generando más ropa que lavar. Evita también prendas que necesiten tintorería o tejidos que se arruguen fácilmente (en mi caso no planchamos nunca..la verdad, no sé cuándo lo haríamos..)

- Si llevas algún tipo de uniforme para trabajar (o lo que se denomina "dress code" : hay que ir con traje, por ejemplo), puede ser una ventaja: no hay que pensar qué ponerse por las mañanas. Si no es el caso, créalo tú: piensa 4 o 5 conjuntos para ir al trabajo y asígnales un día (como el menú semanal), así no perderás tiempo con el "notengonadaqueponerme". También vale para tu peque, decide su ropa para la semana con antelación.

- Asigna un día semanal para algunas tareas, como poner lavadoras (tranquila, que no te quedarás sin ropa..a veces se tiene ropa para pasar un mes sin ponerla), así el resto de la semana no estás pensando si tendrías que ponerla o no..libera tu mente de tareas!

- Y sobre todo, no olvides que no estás sola en esta aventura: más que nunca, ahora toca repartir tareas con tu pareja y ser consciente de hasta dónde puedes llegar. Si hay alguna cosa que no se puede hacer, se deja sin hacer. Recuerda que es mejor ser minimami que supermami.

Feliz vuelta al "cole"!

Y tú? Como te organizas tu día? Hay alguna tarea que has dejado de hacer sin ninguna consecuencia grave? Algún truco de organización?

 ALiCaduLa

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