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KonMari para Bebés (I): conociendo el método


Hace tiempo que quería escribir un post comentando el famoso método de Marie Kondo y creo que la mejor manera es explicando cómo utilizarlo con las cosas de tu peque. 

El método Konmari es muy personal: para aplicarlo con tus cosas (ideal si vives sola) y, de hecho, en su libro aconseja no organizar nunca las cosas de los demás miembros de la casa. Pero claro, ya sabéis... cuando tienes un bebé..la vida es un poco diferente y los métodos se han de ajustar. Al fin y al cabo tu peque no podrá decidir sobre sus cosas durante un tiempo, así que de momento, organizar sus objetos es cosa nuestra. Y podemos hacerlo usando este famoso método (o algunas de sus ideas). Tengo material para un par de artículos: en este resumiré sus ideas clave y en el próximo veremos las aplicaciones con las cosas de tu bebé.

Quién más o quién menos ha oido hablar del método Konmari: o se ha leído el libro o conoce algunas de sus ideas (como su famosa manera de doblar la ropa..). Os resumo aquí sus principales características.

Ideas clave 

- Lo primero es desechar. Esta es una idea muy importante (que no sólo defiende ella): antes de guardar, primero hay que seleccionar lo que te quedarás. En esta idea se basa aquello de no adquirir aún cajas ni objetos para guardar, ya que puede que tras la selección no los necesites. Si no tiras cosas primero, por mucho que consigas almacenarlas todas, el espacio seguirá viéndose desordenado (es el efecto de guardar cosas que no necesitas), y además, tarde o temprano, las cajas y demás unidades de almacenamiento se llenarán.

- Organiza una sola vez. La autora no es partidaria de hacer un poco cada día, (nada de aquello de tirar una cosa cada día..al menos no para empezar). Ella defiende que se organice todo de golpe porque si no nunca se acaba y no se ven resultados. Si se hace de una vez el impacto es tan grande que el espacio no se desordenará otra vez (no habrá efecto rebote).

- Organiza por categorías, no por habitaciones. Este también parece ir un poco en contra de otras sugerencias de organización, donde podías empezar por algo pequeño (como un cajón), e incluso de lo que normalmente hacemos cuando ordenamos en casa: vamos a una habitación, o a un armario y lo ordenamos. Pues el método Konmari dice que nanay, que hay que ir por tipo de objetos (categorías) ya que se suelen tener muchos repetidos (los duplicados que comenté en otro post) y sólo si los sacas todos, los puedes detectar, elegir y asignarles luego un sitio. Si vas por habitaciones nunca conocerás el volumen total y seguirás teniendo muchas cosas.

A veces los objetos coinciden con un espacio porque se guardan allí (productos de aseo en el baño, utensilios de cocina en la cocina..), y aquí funciona lo de ordenar 'la habitación', pero realmente te estás centrando en los objetos: allí normalmente los detectas todos y los seleccionas. Los demás objetos seguro que están repartidos por toda la casa, así que hazlo por categorías. 

- Las categorías que hay que organizar en el método Konmari son: ropa, libros, papeles (documentos, recibos, garantías de aparatos..), 'komono' (objetos varios) y objetos sentimentales (regalos, cartas, fotos,etc..). Ella recomienda abordarlos por este orden porque es más fácil decidir sobre los primeros (ropa, libros..) que sobre los objetos sentimentales, y así se va entrenando la capacidad de desechar.

Los peques no tienen todas estas categorías (menos mal!), como libros, papeles (documentación, garantías de aparatos..), objetos setimentales (los hay pero no son suyos sino tuyos, son sentimentales para ti). Sin embargo aparecerán otras, como los 'juguetes'.

- El último paso es ordenar, y para ello la clave es asignar un lugar para cada cosa y guardar los objetos de la misma categoría juntos. Para guardar también hay una serie de consejos importantes:

- Todo lo que se pueda debe guardarse en vertical, no apilando los objetos. De aquí nace su conocida manera de doblar la ropa.

- No debes almacenar siguiendo el 'plan de circulación' o 'la frecuencia de uso': ya sabes, aquella idea de tenerlo todo a mano, donde es más fácil sacar las cosas. Con esto sólo se consigue dispersar las cosas por toda la casa, olvidarse de los objetos que hay y acumular más. El almacenamiento debe facilitar guardar las cosas, no sacarlas, porque si cuesta guardarlas no lo haremos.

- El sistema de almacenamiento debe ser sencillo. Hay que intentar tener las cosas no muy requeteguardadas, ya que es fácil perderles la pista y olvidarse de ellas. La idea es abrir un armario y localizarlo todo. En este sentido el método Konmari apuesta por no guardar la ropa de otras temporadas, de tenerla toda en el armario y no meterla en cajas hasta la temporada siguiente.

Otras ideas del método

A quién se haya leído el libro seguro que le habrán llamado la atención otras pautas más originales o místicas, que hacen tan peculiar su método. Por ejemplo:

- No debes enfocarte en lo que vas a tirar, sino en lo que vas a guardar: escoge lo que te quedas y tira todo lo demás.

- Y el criterio para desechar o no es coger cada objeto es preguntarte si te da alegría o no: quédate sólo con lo que te hace feliz para conseguir estar rodeado de las cosas que amas.

- Por lo tanto, los demás criterios basados en la utilidad no son la clave fundamental para elegir, aunque sean prácticos y se usen para seleccionar muchos objetos. En el método Konmari no se aconseja aquello de guardar los objetos dudosos en una caja y pasado un tiempo, si no los has necesitado, se tiran ,o de tirar todo lo que no hayas usado en un año. Tampoco es partidaria de poner un número de cosas como objetivo (ni 100 objetos, ni 33 prendas..), sólo importa si lo que tienes te hace feliz.

- A los objetos los trata como seres vivos, con sentimientos de felicidad si lo usas y al contrario si no. También como entes a los que debes dar las gracias por facilitarte tu tarea diaria, incluida tu casa entera por estar ahí al volver.

- Lo que tu no necesitas, tampoco lo necesita tu familia (ni tus amigas, etc..). A veces endosamos algún objeto (o muchos..) a alguien porque pensamos que lo necesitará, pero hay que asegurarse de que efectivamente así será, porque muchas veces lo regalamos para no sentirnos culpables por estar desperdiciándolo.

- Alguna vez te arrepentirás de haber tirado algo, pero se supera ya que al elegir qué tirar y qué guardar, se cambia de mentalidad: te das cuenta de que tampoco era tan necesario un objeto.

- Cuando organizas tu espacio, cambia tu vida (por eso se llama 'La magia del orden'). Por supuesto, yo no creo que sea en plan 'tiré mis zapatillas y me tocó la lotería, pero sí que es cierto que cuando reorganizas tus cosas, tu mente y tus pensamientos también. Y cuando eres capaz de desechar objetos a los que te aferras (del pasado, por ejemplo, o aquellos 'porsiacaso', para un futuro incierto), es porque estás lista para nuevas experiencias. Además, si tienes pendiente desde hace tiempo esto de organizar tu casa, cuando lo hagas ya podrás emplear tu tiempo (y espacio!) en otras cosas.

Y a ti que te parece? demasiado radical? te quedas con algunas cosas? Te animo a leer el libro, hay muchos detalles que aquí no aparecen. En el próximo post veremos cómo aplicarlo con las cosas de tu bebé, quizás empieces tú antes a reorganizar!

ALiCaduLa



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